jueves, 2 de octubre de 2008

Funerales ecológicos





Una empresa sueca desarrolló una manera de disponer de los cuerpos de los muertos de forma que no compromete al medio ambiente. Ellos congelan los cadáveres en nitrógeno líquido, luego usan ondas sonoras para hacerlos estallar y convertirlos en polvo. Seguidamente, al “polvo eres” se le saca el agua dentro de una cámara de vacío, y se separan los metales. Y voilá.

La empresa se llama Promession, y el método de secar los restos humanos por congelamiento se lo inventó en 1999 la bióloga sueca Susanne Wiigh-Mäsak. Exactamente hablando, la receta es:

1. Congele el cuerpo a –18 grados C.
2. Coloque el ataúd con el fallecido en un pozo de nitrógeno líquido, y deje que el objeto se convierta en algo partedizo, frágil.
3. Exponga al ataúd y al fallecido dentro de este a una vibración sonora ligera que los desintegrara hasta convertirlos en polvo.
4. Pase un imán para producir un campo magnético sobre las cenizas, con el objeto de separar el mercurio y otros metales.
5. Coloque los 30 kilos de polvo que quedan, dentro de una caja hecha a partir de almidón de maíz y papa.
6. Entierre la caja no muy lejos de la superficie, para que el polvo se convierta en material orgánico, lo cual tomará unos 6 meses. Luego puede sembrar un árbol allí, para que acabe de absorber los nutrientes.

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