sábado, 7 de julio de 2012

Cómo saber si una mujer finge un orgasmo

 

¿Recuerdan la antológica escena del restaurante en la comedia de 1989 Cuando Harry encontró a Sally?
Allí Meg Ryan (Sally) y Billy Crystal (Harry) discuten sobre si los hombres son capaces de reconocer cuándo una mujer finge un orgasmo. Sally dice que no pueden y, para probarlo, le hace una demostración ante la mirada atónita de los parroquianos.

[NOTA: ¿Quién lo hace mejor, Meg Ryan o su dobladora española Marta Tamarit?]

Es probable que los hombres sean incapaces de saberlo, pero si tienen a mano un escáner la cosa cambia. Todo gracias a un equipo de neurocientíficos de la Universidad de Groninga (Holanda) que en 2003 decidieron descubrir qué pasaba en el cerebro en el momento del orgasmo.

Para ello reclutaron 11 parejas -heterosexuales y diestras- entre 19 y 39 años para que disfrutaran de aquello que, según la primera sex-symbol del cine Mae West, mantiene al médico lejos si tienes uno al día. Claro que en este tipo de estudios el ambiente es bastante peor que en una peli porno.

Imagine un equipo de investigadores dando vueltas a su alrededor mientras su pareja le excita manualmente y usted no puede mover lo más mínimo su cabeza, que tiene metida dentro del escáner PET (tomografía por emisión de positrones). Es lo que tiene usar una tecnología que todavía se encuentra al mismo nivel que la fotografía en el siglo XIX: como se tarda muchos minutos en tomar una imagen hay que estar bien quietecito. Curiosamente, durante los experimentos los sujetos sintieron frío en los pies así que los científicos les pusieron calcetines.¿Cabe una escena más erótica?

En los hombres es fácil saber cuándo llegan al orgasmo al venir acompañado por la eyaculación, pero con las mujeres el asunto se vuelve más complicado ya que no proporcionan ninguna señal inequívoca. Por eso se les pidió que fingieran un orgasmo. La sorpresa fue mayúscula: la actividad cerebral es absolutamente diferente. En un orgasmo real se produce, cuenta el director de este estudio Gert Holstege, “una desactivación extrema de grandes zonas del cerebro, especialmente de los centros del miedo”. Al parecer las mujeres apagan las partes relacionadas con los sentimientos y el miedo para poder disfrutar con toda intensidad del clímax sexual. Por el contrario, “en una mujer que finge el orgasmo descubres que no solo el cerebelo, sino la corteza –la parte consciente del cerebro- también está activa”, añade Holstege. Dicho de otro modo, para tener un verdadero orgasmo la mujer debe asegurarse de que el miedo y el estrés no entran en el juego. Esto último implica, comenta Holstege, que “es muy complicado que una mujer disfrute del sexo si tiene un alto nivel de ansiedad”. Y un dato curioso revelado por este equipo holandés: durante el orgasmo los hombres desactivan su cerebro mucho menos que las mujeres.

(Publicado en Muy Interesante)

Cómo saber si una mujer finge un orgasmo « La ciencia de tu vida

jueves, 5 de julio de 2012

Ya tenemos el Higgs. ¿Y ahora qué? (II)

  De Jose Manuel Nieves (el 04/07/2012 a las 15:17:13, en Ciencia)

 La unificación de las fuerzas

Existen cuatro fuerzas fundamentales en la Naturaleza: electromagnetismo, fuerza nuclear fuerte, fuerza nuclear débil y gravedad. Cada una de ellas cuenta con una partícula "mensajera" que es la que transporta la unidad mínima de cada fuerza concreta (por ejemplo, el fotón para el electromagnetismo y los bosones W y Z para la fuerza nuclear débil). Y los físicos están convencidos de que es posible unificar las cuatro fuerzas en una única teoría que las englobe a todas.

A finales del siglo XIX, James Clerk Maxwell dio el primer paso hacia esta "gran unificación" al descubrir que la electricidad y el magnetismo son, en realidad, una única fuerza que se manifiesta de dos formas diferentes. La partícula mensajera para ambas, en efecto, es la misma: el fotón.

Ahora, el bosón de Higgs haría posible "unificar" con el electromagnetismo tambi�©n la fuerza nuclear débil, que es la responsable de la desintegración radiactiva de las diferentes partículas. Basta pensar en los avances que permitió la comprensión de la fuerza electromagnética (unificada) para darse cuenta de la importancia, y las posibilidades, que tendrá la nueva "fuerza electrodébil". 

Mucho más adelante, quizá, será posible unificar también la fuerza nuclear fuerte (que es la responsable de la cohesión de los núcleos atómicos y cuya partícula mensajera es el gluón) y la gravedad, la auténtica "bestia negra" de la Física actual, ya que se resiste más que ninguna otra a ser "cuantificada" por los científicos.


Supersimetría

Otra teoría que seguramente se verá afectada (y mucho) por el descubrimiento del Higgs es la de la Supersimetría. Según esta idea, cada una de las partículas conocidas debe tener una "superpartícula" asociada, muy parecida a su "socia" pero con características sutilmente diferentes, entre ellas una masa mucho mayor.

Y a pesar de que hasta ahora no hay evidencias experimentales que la validen, la Supersimetría resulta enormemente atractiva porque podría contener las claves para la unificación de las dos fuerzas de la Naturaleza que aún se nos resisten, las ya citadas fuerza nuclear fuerte y la gravedad.

E incluso podría suministrar una partícula candidata a ser la unidad mínima de materia oscura, esa "otra clase" de materia de la que no sabemos prácticamente nada y cuya existencia conocemos sólo por los efectos (gravitatorios) que produce en la materia ordinaria, que sí podemos ver.

Por supuesto, todos estos nuevos conocimientos teóricos llevarán a un incontable (e imprevisible) número de aplicaciones prácticas que, hoy por hoy, ni siquiera podemops atisbar. Pensemos lo que sería el mundo sin electricidad, energía atómica, Internet, electrónica... es decir, si nunca hubéramos luchado por comprender cómo funciona el electromagnetismo o la energía atómica.
Dicen que, en pleno siglo XIX y durante una presentación pública, un político preguntó a Michael Faraday, descubridor de la inducción electromagnética, para quïén demonios podría servir su descubrimiento. A lo cual Faraday respondió: "señor, no estoy muy seguro, pero es más que probable que dentro de veinte años usted cobre impuestos por ello".

http://www.abc.es/blogs/nieves/public/post/ya-tenemos-el-higgs-%C3%A2y-ahora-qu%C3%A3%C2%A9-ii-12975.asp