Ojos de moscas




Ojos de libélulas




Otros ojos y caretos




Ojos de arañas



Ojos humanos

Caterpillar

Ojos de rana

Ojos de gato

Ojos de hormiga

Ojos de moscas















Ojos humanos


Ojos de rana

Ojos de gato

Ojos de hormiga

En el anterior artículo muchos os preguntábais por el frontal, ya que no se veía en ninguna de las imágenes que había cedido la marca. En esta nueva galería del F&M Auto Vulca S ya podemos ver como es su parte delantera, al completo.
Como es de esperar, no desentona para nada con el resto del coche. Formas poco convencionales, con grupos ópticos del mismo estilo que los posteriores y un paragolpes cuanto menos diferente a lo que estamos acostumbrados a ver. Puede gustar o no, pero es innegable que llamará la atención por donde pase.
Para hacer memoria, recordar que la base de este F&M Auto Vulca S es un BMW Serie 6 y que equipa un motor también de la marca de Munich, el V10 5.8 del BMW M6, pero potenciado hasta los 630 CV. Con él, acelera de 0 a 100 km/h en 3,9 segundos. Sólo se fabricarán 10 unidades. Por cierto, es el hermano mayor del Antas V8 GT
Yulia Brodskaya tiene en su porfolio unas excelentes ilustraciones de papel, la mayoría con la tipografía como protagonista.

Supongo que debe ser cosa de rusos, pero hace unas semanas me quede alucinado con una de los últimos trabajos de Artledeb para “Factory Safety”, un currado salvapantallas flash (también con tijeras y cola), como queda claro después de ver en el proceso de creación
Lo que sí sabemos es que las religiones no sólo no aproximan a los seres humanos, sino que viven, las religiones, en estado de permanente enemistad mutua, pese a todas las arengas pseudo ecuménicas que las conveniencias de unos y otros consideren provechosas por ocasionales y pasajeras razones tácticas. Las cosas son así desde que el mundo es mundo y no se ve ningún indicio de que vayan a cambiar. Salvo la obvia idea de que el planeta sería mucho más pacífico si todos fuésemos ateos. Claro que, siendo la naturaleza humana lo que es, no nos faltarían otros motivos para todos los desacuerdos posibles e imaginables, pero nos libertaríamos de esa idea infantil y ridícula de creer que nuestro dios es el mejor de los demás dioses que andan por ahí y de que el paraíso que nos espera es un hotel de cinco estrellas. Es más, creo que reinventaríamos la filosofía. En el año 1479 antes de Cristo, una joven y carismática mujer llamada Hatshepsut se convirtió en faraona-reina de Egipto. En principio iba a ocupar temporalmente el puesto de su hijastro Tutmosis III, que por entonces sólo tenía tres años, hasta que alcanzara la edad suficiente. Pero al final su reinado duró mucho más de lo previsto: dos décadas. Según Michael Höveler-Müller, investigador del Museo egipcio de Bonn, parte de su éxito se le puede atribuir a su perfume. “Creemos que estaba hecho con incienso, el aroma de los dioses”, asegura. La materia prima pudo obtenerla durante su conocida expedición a Punt, el país legendario de donde procedían los mejores árboles de incienso y mirra, y que probablemente estaba en una región de la actual Somalia.Ahora Höveler-Müller y sus colaboradores van a poder confirmar la receta de la fragancia de Hatshepsut analizando los sedimentos de un recipiente que lleva inscrito el nombre de la faraona. “Los residuos secos de un fluido pueden identificarse claramente con rayos X”, explica el investigador, que ha anunciado que, si todo transcurre según lo previsto, dentro de un año estarán en condiciones de “reconstruir” el primitivo perfume, algo que nunca se había hecho hasta la fecha. Hatshepsut murió en 1457 antes de Cristo. El análisis de su momia revela que tenía entre 45 y 60 años de edad, y que en el momento de su fallecimiento sufría sobrepeso, diabetes, cáncer, osteoporosis y artritis. |

