viernes, 28 de agosto de 2009

¿Universo o cerebro?

Fuente: José Manuel Nieves, en El Blog



¿Quién es quién? Una de estas dos imágenes muestra, a escala microscópica, las complejas interacciones entre varias células nerviosas en el interior del cerebro de un ratón. La otra, que abarca distancias de miles de millones de años luz, es una representación a gran escala de la distribución de la materia en el Universo. Las similitudes resultan impresionantes. Tanto, que cuesta trabajo creer que se deban a una simple casualidad... ¿Cuál es cuál? ¿Lo adivina? Si no es así, la solución está al final de este mismo artículo...

Hagan sus apuestas. ¿Cuál de las dos imágenes muestra neuronas en pleno proceso de comunicación y cuál galaxias, agujeros negros y cuasares? Las dos fotografías, de procedencias muy distintas, corresponden a dos líneas de investigación que no tienen absolutamente nada que ver la una con la otra.

Una de ellas, la de las neuronas, forma parte de un proyecto realizado por Mark Miller, investigador de la Universidad de Brandeis, en Boston, que pretende explicar la forma en que se comunican los varios tipos de células nerviosas que existen en el interior del cerebro. Gracias a una técnica especialmente desarrollada por él, Miller ha sido capaz de obtener representaciones visuales de la peculiar forma de comunicación de la que depende nuestra actividad cerebral. La foto (ahí va una pista) muestra tres, y sólo tres, neuronas diferentes del cerebro de un ratón y la compleja red de conexiones que existe entre ellas.

La otra imagen, la del Universo, fue realizada (y publicada en la revista Nature) hace cuatro años por el Consorcio de Virgo, un grupo internacional de astrofísicos de Gran Bretaña, Alemania, Holanda, Japón, Canadá y Estados Unidos fundado en 1994 y cuyo principal objetivo es realizar simulaciones informáticas de grandes estructuras cósmicas.

Utilizando técnicas de supercomputación, el grupo intenta averiguar, entre otras cosas, cómo se distribuye la materia oscura en el Universo, cómo se formaron las galaxias y, volviendo al caso que nos ocupa, cómo se distribuye la materia ordinaria (la que da forma a las galaxias, estrellas y planetas) en la inmensidad del espacio que nos rodea.

Nuestra imagen forma parte de un proyecto denominado "Millenium simulation", en el que se emplearon más de diez mil millones de partículas de materia para averiguar cuáles son sus pautas de distribución. Con los datos obtenidos los investigadores "encerraron" un espacio de dos mil millones de años luz de tamaño dentro de un cubo virtual en cuyo interior se podía apreciar la distribución de los cúmulos y supercúmulos galácticos. La imagen representa una sección de ese cubo y en ella, los filamentos luminosos corresponden a miles de millones de galáxias, que a gran escala se distribuyen de esta curiosa forma, dejando inmensos vacíos entre ellas.

Ahora bien, ¿qué tiene que ver una cosa con la otra? ¿Significa quizá que todo el Universo en que vivimos funciona como un inmenso cerebro en el que la materia se "comunica" tal y como lo hacen las neuronas? ¿O quiere decir más bien que el cerebro, que también forma parte del Universo y que se rige, por lo tanto, por sus mismas leyes, es una suerte de "representación a escala" de un modelo que se repite desde lo más pequeño a lo más grande?

Quizá (todo es posible) no se trate más que de una simple casualidad, un patrón repetitivo que se manifiesta a distintas escalas sin que existan para ello motivos concretos o realidades ocultas. A falta de una respuesta (que, hoy por hoy, la Ciencia no tiene) cada cuál es dueño de pensar o creer lo que prefiera.

Disfrute, pues, de la grandeza de todo el Universo encerrada en un simple puñado de células nerviosas. O si lo prefiere, de la insondable complejidad del cerebro, comparable a la mayor maquinaria cósmica conocida por el hombre. El resultado será el mismo. A mi, personalmente, se me abre la boca como a un bobo y se me queda la misma cara que pongo cuando, en una noche clara y despejada, levanto la mirtada y miro a las estrellas...

Por cierto, lo prometido es deuda: la imagen de la izquierda es la de las células nerviosas del cerebro de un ratón. La de la derecha, la de la distribución de la materia en un espacio de dos mil millones de años luz.

jueves, 27 de agosto de 2009

Increíbles animales mecánicos del fotógrafo, escultor y diseñador Andrew Chase

Fuente: ourworld

Photographer, sculptutor, designer and artist Andrew Chase has crafted the most incredible realistically articulated animal from the most mundane of components.

And he has also created his own imaginary world where the cheetahs are the couriers of small objects and run treadmills to generate power. Along with the Cheetah, Chase's world also includes the Giraffe and the Elephant.

Chase's primary artstic medium is photography and he has constructed these animals to be able to take photos of them for a book project.


The Cheetah measures 61cm (24") high and 127cm (50") nose to tail and is crafted from Chase's favourite materials of electrical conduit, transmission parts and 20 gauge steel.

The lifelike motion of Andrew Chase's Cheetah


This incredible Elephant was crafted from transmission parts, electrical conduits, plumbing pipes and 20 gauge cold rolled steel. It is 36" X 36" X 18" and weights about 85 lbs. All the joints move and lock in place, turning a gear on the elephant's side winds a cable around a shaft which raises and lowers the trunk and the ears move back and forth and can fan out. For more images.


Chase's Giraffe is crafted from transmission parts, electrical conduit, and plumbing pipe. All the joints rotate and lock. Turning a removable crank on the Giraffe's side raises the neck. Lifting the tail releases a catch and lowers the neck. It's about 2m (6') tall. For more images.


And Andrew Chase is making a 50-page picture book (extract above) about the Robot TME - short for "Trionic Morphatractable Engineer".

For more information, please visit www.andrewchase.com

Cyborinsectos de Ubyca Studios





En Ubyca Studios acoplan piezas de juguetes bélicos a bichos reales creando estos increíbles cyborinsectos.

¿Serán así los ejércitos del futuro?

miércoles, 26 de agosto de 2009

CradleVue, un arnés para convertir el ordenador portátil en un vídeo de coche

Fuente: tusequipos.com

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Otro año de vacaciones: las maletas, los niños, la suegra. Acabas de coger el volante y te acuerdas de lo bien que te iría un DVD portátil para tenerlos entretenidos en carretera. Pues bien, hay quien ya se ha encargado de economizar el sistema. Se llama CradleVue y es una especie de arnés que te ayudará a sujetar el portátil entre los asientos delanteros para que la familia pueda disfrutar de una película sin chistar en todo el viaje. Lo ha fabricado la firma americana VueGear y lo vende especialmente para esos críticos días del verano.

El arnés está hecho con el típico tejido elástico con el que se sujetan las mochilas. Basta con colocar el portátil entre los dos asientos delanteros y atarlo a cada extremo del reposacabezas.

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La idea es que el ordenador quede totalmente extendido, con la pantalla y el teclado a la vista de los niños y de cualquiera que desee ir sentado en la parte trasera. El único peligro que corre el portátil es la poca estabilidad a la hora de cruzar caminos sin asfaltar. Sin embargo, no habrá ningún problema si nuestra ruta veraniega ha de tener lugar únicamente sobre paraísos urbanitas.

Lo cierto es que un reproductor DVD cuesta lo suyo, sobre todo si buscamos la calidad. En tiempos de crisis, quizás no todo el mundo pueda hacerse con un equipo como el DMTech DM-PDT3290, cuyo valor ya alcanza los 200 euros. Su fabricante VueGear ha puesto a disposición del conductor veraniego el modelo CradleVue por 20 dólares, unos 14 euros al cambio actual. Lo venden en la propia tienda virtual de VueGear.

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Saturno, al desnudo y sin anillos

Fuente: José Manuel Nieves, en El Blog



Lo prometido es deuda. Hace unos días, anunciaba en un post que el 11 de agosto Saturno haría "desaparecer" sus anillos y aquí están las primeras imágenes de la sonda Cassini para confirmarlo. Arriba, el planeta gigante aparece desprovisto por completo de su característica más famosa. Los anillos, sin embargo, aunque no se ven, están allí como siempre. La fotografía fue tomada el pasado 12 de agosto, justo un día después del equinoccio de Saturno.

Desde hace casi 4.500 millones de años (el tiempo que hace que se formaron sus anillos) Saturno ha venido representando regularmente (cada quince años) la ilusión del "cruce del plano del anillo". Igual que el resto de los planetas del sistema solar, el planeta anillado coloca, cíclicamente, su ecuador directamente en línea con los rayos que le llegan del Sol.

Durante el equinoccio, que ocurre dos veces en cada órbita (en la Tierra es el 21 de marzo y el 22 de septiembre y en Saturno cada 15 años, ya que el planeta tarda treinta en dar una vuelta al Sol) los anillos, cuyo espesor es de apenas unos metros, parecen desvanecerse de la misma forma en que lo haría una fina hoja de papel al mirarla de canto.

"La luz reflejada por esta banda tan estrecha es tan poca que a todos los efectos los anillos simplemente desaparecen” explica Linda Spilker, subdirectora científica de la misión Cassini.

Por supuesto, para captar esta imagen la sonda Cassini debe colocrse en el lugar adecuado. Otras fotografías tomadas durante el equinoccio (en las que sí que se aprecian los anillos) fueron tomadas al ir variando la nave su ángulo. De hecho, los astrónomos han aprovechado esta rara ocasión para descubrir nuevas características del planeta. Y también para escudriñar sus alrededores en busca de nuevas lunas (se han ya localizado 61) que hasta el momento habían pasado inadvertidas.

Durante el equinoccio, en efecto, y debido al ángulo de incidencia de la luz solar, incluso los objetos más pequeños proyectan largas sombras sobre el plano brillante de los anillos, revelando su presencia.

Además de la que aparece arriba, pueden verse más imágenes de Saturno durante el equinoccio en la página web que la NASA dedica a esta misión.

martes, 25 de agosto de 2009

Mural en tiempo real

Mundos de texto
Fuente: microsiervos

Your World of Text es la típica buena-y-simpática-idea que acabó descarriada: un gran panel en el que cualquiera puede escribir cualquier cosa. Basta ir haciendo scroll por la gigantesca matriz de letras y dejar huella tecleando algo de texto. El resultado varía según las zonas, pero en general se observa que la literatura generada se encuentra al nivel de lo que se puede leer en los retretes públicos.

Se puede ir a un nuevo «mundo» añadiendo /mundo al final de la dirección, por ejemplo, yourworldoftext.com/mefi, que crearon en MetaFilter que es donde lo vi mencionado. Todos los «mundos» que no existen se crean en blanco al utilizar una nueva palabra clave, lo cual supone un giro interesante al invento.

Dado que cualquiera puede escribir en cualquier lado, también se puede reemplazar lo ya escrito. Y hay quien dedica su tiempo a «defender posiciones» mientras otros en casi riguroso directo intentan cambiar los textos o borrarlos. Vivir para ver.

Excelentes fotografías de Eric García

Puedes verlas todas en su propia web








lunes, 24 de agosto de 2009

Eat Forte, exquisito plato giradiscos para sibaritas de la alta fidelidad

Fuente: tusequipos.com

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Euro Audio Team (EAT) es un fabricante de válvulas eslovaco que ha desarrollado un magnífico plato giradiscos, el modelo Forte, que hará las delicias de los aficionados al vinilo. No es apto para todos los bolsillos, porque el precio, que depende del brazo y del acabado del aparato, oscila entre 6.480 y 13.730 euros.

Su diseño es muy curioso y eficaz. Para lograr un completo aislamiento del conjunto, el equipo de EAT ha combinado dos soluciones. Por una parte, el chasis es muy pesado y está hecho de metal relleno de arena. Por otra, los cuatro pies de desacoplo en los que se sustenta el chasis son magnéticos, con lo que se comportan como un subchasis.

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El plato del EAT Forte donde se coloca el disco está compuesto por una pieza de aleación blanda y de otra de aleación dura, para reducir la transmisión de energía. Además, está suspendido magnéticamente. El diámetro del plato es de 40 centímetros, frente a los 30 cm. habituales, para aumentar la fuerza de giro.

El sistema de arrastre consta de dos correas unidas a dos motores de baja potencia, para disminuir el ruido y optimizar la rotación. Los diseñadores han evitado la transmisión de vibraciones montando los motores en un bloque independiente hecho de metal y de MDF (tablero de fibra de densidad media). También el brazo de lectura está aislado del sistema mediante una base masiva cubierta de sorbotán. Con respecto al sistema de rotación, está formado por un eje mecanizado de alta precisión y una bola de cerámica con una placa amortiguadora de teflón encima.

Es lento de reacciones, algo que no es de extrañar porque el plato pesa 20 kilos y los dos motores son de baja velocidad. Los fabricantes afirman que la ventaja es que el microsurco de los discos de vinilo sufre menos con el roce la aguja. Aquellos que han tenido la oportunidad de probarlo destacan su elevada estabilidad y su sonido sorprendente repleto de detalles.

Ricos postres cántabros

Fuente: microsiervos




domingo, 23 de agosto de 2009

La sonda LRO resuelve el "misterio" del Apolo 14

Fuente: José Manuel Nieves, en El Blog



El 6 de febrero de 1971, los astronautas Alan Shepard y Edgard Mitchell se perdieron en la Luna y fracasaron en su intento de llegar hasta un cráter que se encontraba a cerca de un kilómetro y medio del Antares, el módulo de aterrizaje del Apolo 14. Era la segunda salida extravehicular (EVA) de la misión y ambos, comandante y piloto, se pasaron cuatro horas, treinta y cuatro minutos y cuarenta y un segundos recorriendo el abrupto terreno de la formación Fra Mauro en pos de su objetivo. Ahora, las imágenes de la misión LRO acaban de revelar lo cerca que estuvieron, sin saberlo, de conseguirlo.

El vídeo muestra con todo detalle la zona de aterrizaje del Apolo 14 (que por cierto, era la misma que habría tenido que visitar el famoso y malogrado Apolo 13). El norte está arriba y en total, el recorrido cubre una distancia de 1,6 kilómetros.

Equipados con unos mapas del terreno que dejaban mucho que desear, enfundados en sus abultados trajes espaciales, con sus pesadas botas hundiéndose en la arena lunar a cada paso, cuesta arriba y fuera de la vista del módulo Antares (fue la primera vez que se hacía algo así), Shepard y Mitchell terminaron por desorientarse. Algo, por otra parte, que es muy fácil que suceda en la Luna, donde no hay puntos de referencia que permitan calcular a ojo las distancias.

Aquí, en la Tierra, el tamaño relativo de un árbol, un edificio, un monte o cualquier otro objeto familiar nos da una idea bastante aproximada de lo lejos que estamos de un punto al que pretendemos llegar. Pero en la Luna no hay nada de todo eso. Y resulta casi imposible (como sucede en los desiertos terrestres) saber si lo que estamos observando es una roca cercana o una colina a varios km de distancia.

En esa delicada situación, con el ritmo cardíaco acelerado y las reservas de oxígeno más que justas, los astronautas comunicaron a Houston que su posición "era dudosa" y que probablemente se habían desviado del camino que llevaba hasta el cráter que querían examinar. Así que el Control de Misión les ordenó que regresaran de inmediato a la seguridad del módulo. Algo que ambos, decepcionados y a regañadientes, no tuvieron más remedio que hacer.

Alan Shepard, que murió el 21 de julio de 1998, nunca sabrá ya lo cerca que estuvo de alcanzar su objetivo. Desde aquél lejano día de 1971, tanto los propios protagonistas del histórico paseo lunar como los expertos de la NASA han querido creer que Shepard y Mitchell estuvieron cerca de su destino durante aquella misión. Aunque nunca han podido saber cómo de cerca.

Ahora, después de 38 años y gracias a las imágenes en alta resolución obtenidas por la Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO) (que forma parte de la nueva oleada de misiones de la NASA para explorar la Luna), el misterio se ha aclarado de una vez por todas. Y lo cierto es que tras su larga caminata, Shepard y Mitchell llegaron a estar apenas a veinte metros de su deseado cráter.

Las imágenes de la LRO no dejan lugar a dudas. A primera vista, la escana puede parecer un árido paisaje lunar igual a cualquier otro, pero un examen más atento revela la presencia del módulo Antares y, lo que es más, todas y cada una de las huellas de los dos astronautas, cuyas pisadas trazan sobre el polvo una delgada línea oscura entre el módulo de aterrizaje y la vertiente sur del famoso e inexplorado cráter. (Para ver la imagen en alta resolución pinche aquí).



Para facilitar las cosas un poco, los técnicos de la NASA han preparado la misma fotografía con todas las indicaciones necesarias para identificar las huellas y los demás elementos de la misión. Puede verse en este enlace. Para darse cuenta de lo cerca que estuvieron del cráter, basta con fijarse en la posición de una roca de casi cinco metros, bautizada como Saddle Rock a causa de su forma, que recuerda a una silla de montar y cuya fotografía, tomada sobre el terreno por los propios astronautas, puede verse aquí.