jueves, 2 de octubre de 2008

Funerales ecológicos





Una empresa sueca desarrolló una manera de disponer de los cuerpos de los muertos de forma que no compromete al medio ambiente. Ellos congelan los cadáveres en nitrógeno líquido, luego usan ondas sonoras para hacerlos estallar y convertirlos en polvo. Seguidamente, al “polvo eres” se le saca el agua dentro de una cámara de vacío, y se separan los metales. Y voilá.

La empresa se llama Promession, y el método de secar los restos humanos por congelamiento se lo inventó en 1999 la bióloga sueca Susanne Wiigh-Mäsak. Exactamente hablando, la receta es:

1. Congele el cuerpo a –18 grados C.
2. Coloque el ataúd con el fallecido en un pozo de nitrógeno líquido, y deje que el objeto se convierta en algo partedizo, frágil.
3. Exponga al ataúd y al fallecido dentro de este a una vibración sonora ligera que los desintegrara hasta convertirlos en polvo.
4. Pase un imán para producir un campo magnético sobre las cenizas, con el objeto de separar el mercurio y otros metales.
5. Coloque los 30 kilos de polvo que quedan, dentro de una caja hecha a partir de almidón de maíz y papa.
6. Entierre la caja no muy lejos de la superficie, para que el polvo se convierta en material orgánico, lo cual tomará unos 6 meses. Luego puede sembrar un árbol allí, para que acabe de absorber los nutrientes.

El museo más ecológico del mundo abre sus puertas en San Francisco

Fuente: adn.es
Se trata del nuevo edificio de la Academia de las Ciencias de California, diseñado por el arquitecto italiano Renzo Piano: un elegante edificio de cristal cubierto de una superficie ondulada de césped de 10.000 metros cuadrados


La Academia de las Ciencias de California inauguró ayer su nueva sede en San Francisco, un revolucionario edificio diseñado por el arquitecto italiano Renzo Piano, que ya se considera el museo más ecológico del mundo.

"Este museo es un regalo a nuestros hijos y a las próximas generaciones", afirmó Piano durante la ceremonia de apertura. "Una herramienta para que la siguiente generación se enfrente al problema de que la Tierra necesita ayuda".

El arquitecto reconoció que se enamoró del proyecto en cuanto supo de él y que pasó largas horas sentado frente al lugar donde debía levantarse el museo, reflexionando sobre la mejor manera de incorporarlo al entorno del parque Golden Gate donde se encuentra.

El resultado es un elegante edificio de cristal y techo ondulado que parece haber crecido de forma natural en el suelo del parque. En realidad, ésa era exactamente la intención de Piano. "Levanté el parque Golden Gate, puse el edificio debajo y coloqué de nuevo el césped encima", ha relatado el arquitecto.

Interior fresco y materiales reciclados

Todo el tejado del edificio, que es una superficie ondulada de 10.000 metros cuadrados en homenaje a las colinas de San Francisco, está cubierto de plantas y flores autóctonas. Este "techo viviente" cumple la función de mantener fresco el interior del edificio a la vez de recoger unos 13 millones de litros de agua al año que se reutiliza en gran parte para uso del museo.

En el interior, la temperatura es fresca pese al calor de la calle y a que sólo hay aire acondicionado en unas pocas zonas del edificio. "Se utilizan sistemas de ventilación que permiten la entrada y salida del aire", ha explicado a Efe Salvador Acevedo, un portavoz de la Academia.

En el techo de cristal, compuertas y cortinillas controladas con un sistema computerizado se abren y se cierran para mantener la temperatura adecuada dentro del recinto y facilitar el paso de la brisa del Pacífico.

El reciclaje ha sido prioritario en el diseño, ha comentado Acevedo, que ha contado que, por ejemplo, se utilizaron pantalones vaqueros viejos para el aislamiento de los muros. Además, el museo está rodeado de una marquesina de cristal en la que se han integrado células fotovoltaicas, "con las que el edificio genera un 15% de la energía eléctrica que consume".

Un museo luminoso

El cristal es uno de los materiales principales en la estructura del luminoso museo y desde casi todos sus rincones se puede ver el parque que lo rodea. "Los museos de Ciencias Naturales suelen ser sitios oscuros, cerrados, con vitrinas llenas de cosas muertas y polvorientas... El propósito de este diseño es que se tratara de un edificio abierto a la naturaleza", ha afirmado Acevedo.

La nueva sede de la Academia ha costado casi 500 millones de dólares. Se espera que se convierta en el primer museo en ganar la certificación LEED platino del US Green Building Council, que evalúa lo ecológicos que son los edificios.

Desde primeras horas de la mañana, cientos de personas recorrían ya las instalaciones, que incluyen un impresionante acuario de especies del norte de California y arrecifes de coral filipinos, un planetario, una reproducción de un bosque tropical y una zona dedicada a África.

El museo ha sido diseñado para investigar dos preguntas básicas: cómo evolucionó la vida y cómo sobreviviremos, e incluye exposiciones sobre los efectos del cambio climático en California y la evolución de las especies en Madagascar y las Islas Galápagos.