sábado, 3 de enero de 2026

Maduro llega a Nueva York bajo custodia federal para enfrentar el mayor proceso penal de su vida

El expresidente venezolano y su esposa quedan a disposición del tribunal federal de Manhattan, donde la Fiscalía los acusa de varios delitos, como narcoterrorismo.

Primera imagen del tirano tras su captura, a bordo del barco de la Armada estadounidense USS Iwo Jima. Más abajo una foto de archivo del buque.




El dictador venezolano fue apresado por la Fuerza Delta estadounidense junto a su mujer en una residencia de Caracas tras un ataque aéreo previo en el que se bombardearon baterías de radar y de defensa antiaérea para despejar el terreno a los helicópteros que transportaron a las tropas especiales y en los que volvieron con la pareja hasta el buque USS Iwo Jima, en la costa a 160 km. de distancia . Se estima que al menos 40 personas murieron en el ataque, según fuentes venezolanas.

Por otra parte, pese a que las defensas aéreas fueron inhabilitadas, los helicópteros fueron atacados cuando se acercaban al complejo de Maduro, a lo que respondieron con una “fuerza abrumadora”. Como consecuencia uno de los helicópteros fue alcanzado. Dos funcionarios estadounidenses dijeron que alrededor de media decena de soldados resultaron heridos en el conjunto de la operación.

Los miembros de la Fuerza Delta tardaron tres minutos, tras volar la puerta, en avanzar por el edificio hasta el lugar donde se encontraba Maduro. Cuando llegaron, Maduro y su esposa estaban intentando escapar a una habitación reforzada con acero (algo que también estaba previsto), pero fueron detenidos por las fuerzas estadounidenses antes de que pudieran cerrar la pesada puerta.

La operación fué un auténtico éxito desde el punto de vista militar y demuestra las capacidades de las Fuerzas Armadas estadounidenses para llevar a cabo operaciones de este tipo, algo de lo que alardeó el presidente Trump en su comparecencia ante la prensa horas después en tono amenazante. No hubo ni una sola baja estadounidense. Los preparativos incluyeron una réplica de la residencia en la que los militares realizaron múltiples ensayos previos.

La operación se preparó meses antes sobre el terreno, estudiando minuciosamente los movimientos y lugares de residencia de Maduro, llevadas a cabo por los servicios de inteligencia in situ. 

Más de 150 aviones militares, entre drones, cazas y bombarderos, que despegaron de 20 bases militares y buques de la Marina diferentes, formaron parte de la misión. 

El presidente Trump siguió en vivo la operación desde su residencia de Mar-a-Lago hasta que los aviones entraron en aguas internacionales camino de la base de Guantánamo, en Cuba, desde donde partieron en un avión gubernamental 757 con destino al norte de Manhattan, a un aeropuerto controlado por el ejercito.