lunes, 17 de enero de 2022
domingo, 14 de noviembre de 2021
domingo, 7 de noviembre de 2021
viernes, 5 de marzo de 2010
Los efectos del terremoto de Chile en el Océano Pacífico
Fuente: José Manuel Nieves, en El Blog
Tras el terremoto, llegan las olas gigantes. Y no es una broma. La alerta de tsunamis ha sido declarada en todo el Pacífico. Las mediciones y simulaciones por ordenador realizadas por la Agencia Oceanográfica de los Estados Unidos (NOAA) muestran cómo, a partir del epicentro del seismo, el movimiento de las aguas puede transmitirse desde las costas chilenas hasta el mismísimo Japón.
Lo que no se ha podido determinar es la altura que tendrán las olas cuando lleguen a puntos como Hawaii o las costas australianas o japonesas. El revuelo de las aguas ha sido tal, que no se descarta que sus efectos puedan sumarse en medio del océano y seguirse notando a lo largo de los próximos días en cualquier parte del Pacífico.
Sin embargo, la magnitud del terremoto, (que fue de 8,8 grados) no puede trasladarse directamente a la que tengan las olas que provoque, ya que éstas dependen también en gran medida de la configuración de los fondos marinos por las que vayan pasando. Sin embargo, sí que conviene saber que la energía liberada por el terremoto de Chile equivale a la de 20.000 millones de toneladas de TNT (lo que supone 1.333 veces la potencia de la bomba de Hiroshima).
El terremoto, que ha causado ya más de 700 víctimas mortales, ha tenido además otro efecto. Su fuerza ha sido suficiente como para desplazar ligeramente (unos 8 cm.) el eje de la Tierra y, por lo tanto, acortar la duración de los días. Según los datos manejados por la NASA, desde el pasado 27 de febrero el día terrestre dura 1,26 millonésimas de segundo menos que antes.
Un acortamiento que habrá que sumar al que ya tuvo lugar en 2004, como consecuencia del terremoto de Sumatra (de una magnitud de 9,1). Desde aquél terrible acontecimiento la duración de los días ya se había acortado en 6,8 millonésimas de segundo.
sábado, 12 de diciembre de 2009
Un super volcán estuvo a punto de extinguir a la especie humana
Fuente: José Manuel Nieves, en El Blog
Un nuevo estudio geológico proporciona "evidencias incuestionables" de que una "super erupción" volcánica en la isla de Toba, en Sumatra, fue la responsable hace 73.000 años de la deforestación de la mayor parte de la India central, a casi 6.000 km de distancia del catastrófico acontecimiento. Y también, de paso, de llevar hasta el borde mismo de la extinción a los antepasados de los humanos modernos.
El super volcán eyectó a la atmósfera una cantidad inusitada de cenizas (los cálculos indican que fueron unos 800 km cúbicos) y dejó un cráter (que hoy es el mayor lago volcánico del mundo) de cien km de largo y 35 de ancho (en la imagen). Cenizas procedentes de esa gigantesca erupción han sido encontradas a miles de km de distancia en la India, en el Océano Índico, en la Bahía de Bengala y en el Mar del Sur de China.
La acción combinada de la ceniza lanzada por el volcán (que actuó de filtro para la luz solar) junto a la gran cantidad de gases de azufre emitidos, tuvo el efecto de bloquear los rayos solares durante por lo menos seis años, dando lugar a una "edad de hielo instantánea" que, según los análisis realizados en muestras de hielo de Groenlandia, duró por lo menos 1.800 años.
Durante esta improvisada glaciación, las temperaturas descendieron, como media, cerca de 16 grados, asegura el profesor Stanley Ambrose, de la Universidad de Illinois, que ha liderado la investigación junto a Amrtin A. J. Williams, de la Universidad australiana de Adelaide, el científico que, en 1980, descubrió en la India una capa de ceniza volcánica procedente de Toba.
Sin embargo, desde entonces los efectos climáticos causados por la titánica erupción han sido objeto de controversia entre los científicos. Algunos han postulado que fue precisamente ese episodio el que colocó a la Humanidad al borde mismo de la extinción hace entre 50.000 y 100.000 años. La escasa diversidad genética de la que hacen gala los humanos actuales es, de por sí, una prueba de que durante ese periodo nuestra especie estuvo a punto de desaparecer.
Para superar el obstáculo que suponen las escasas pruebas directas de los efectos del Toba, los investigadores llevaron a cabo dos líneas de investigación: por un lado analizaron pólenes procedentes de muestras marinas obtenidas en la Bahía de Bengala y que incluían restos de cenizas procedentes de la erupción del Toba; y después buscaron y midieron, en tres zonas de la India diferentes, las concentraciones de isótopos de carbono en las capas de terreno situadas inmediatamente por encima y por debajode la que contenía las cenizas.
Los isótopos de carbono son un fiel reflejo del tipo de vegetación que existe en un lugar y tiempo dados. Las zonas con bosques más densos dejan huellas de carbono muy diferentes a las más áridas o a las que corresponden a terrenos con hierbas y matorrales.
Los datos obtenidos de ambas líneas de investigación revelan un brusco cambio en la vegetación de la India inmediatamente después de la erupción de Toba. Un cambio que va de las frondosas arboledas de bosques y selvas propias de las zonas húmedas a las especies vegetales propias de las regiones más áridas y secas. Y ese cambio, además, permanece por lo menos hasta mil años después de la "super erupción".
"Se trata de una prueba indiscutible de que el Toba causó la deforestación de los trópicos durante un largo periodo de tiempo". asegura Ambrose. "Y ese desastre pudo forzar a los antepasados del hombre moderno a adoptar nuevas estrategias de cooperación para sobrevivir, lo que eventualmente les permitió después reemplazar a los neandertales y a otras especies arcaicas"…Artículo original

