sábado, 10 de enero de 2026
lunes, 30 de septiembre de 2024
Artemis II establece su nuevo calendario
martes, 12 de julio de 2022
Primeras imágenes del James Webb. Se abre una nueva era en la exploración del Universo.
Llegan las primeras fotografías. En la imagen a continuación vemos la impresionante nebulosa Carina, con una extensión de 300 años luz de lado a lado.
Se trata de constelaciones y nebulosas que ya conocíamos pero ahora con un impresionante detalle, por lo que se puede apreciar la diferencia con las imágenes obtenidas anteriormente por el maravilloso Hubble.
En este artículo se puede ver una comparativa clara de las imágenes de ambos telescopios.
A continuación la nebulosa planetaria Southern Ring y las cinco galaxias del Quinteto de Stephan, por ese orden:
Para terminar este primer plato, y para demostrar que va sobrado de tecnología, el Webb nos ha asombrado al detectar la presencia, clara y sin lugar a dudas, de agua en la atmósfera de un planeta gaseoso a 1.150 años luz de nuestra galaxia, que es una barbaridad de distancia, lo cual nos demuestra la potencia de los instrumentos con que cuenta el telescopio mas avanzado de la historia. Qué no será capaz de detectar en galaxias y planetas más cercanos !!.
Por el momento nos conformamos con la maravilla de poder escrutar pixel a pixel el Cosmos y analizar detalles nunca antes vistos. Afortunadamente, los acuerdos entre las tres Agencias Espaciales responsables del proyecto nos garantizan que podremos ver todas las imágenes que tome el telescopio durante toda su vida.
Los próximos años se realizarán descubrimientos fascinantes que nos harán cambiar nuestra manera de comprender el Universo y el lugar que ocupamos en él.
Si existe vida en el Universo tal y como la conocemos, sin duda alguna ahora la encontraremos. Un 1️⃣0️⃣ para el ser humano
lunes, 4 de julio de 2022
El telescopio James Webb a punto de enviar sus primeras imágenes
Todos los instrumentos están testados y listos casi en su totalidad. Únicamente falta la prueba de Coronografía de la NirCAM y por fin podremos tener las primeras imágenes. Cuestión solo de días…
https://jwst.nasa.gov/content/webbLaunch/whereIsWebb.html
lunes, 27 de diciembre de 2021
Toda la información del telescopio James Webb
sábado, 25 de diciembre de 2021
El telescopio James Webb ya viaja hacia su destino
| El Ariane 5 despega de la Guayana Francesa con su preciada carga |
| Momento en el que el James Webb comienza su viaje en solitario |
jueves, 11 de noviembre de 2021
domingo, 7 de noviembre de 2021
lunes, 26 de septiembre de 2011
La NASA desarrollará comunicaciones espaciales ópticas
Foto: NASA
MADRID, 23 Sep. (EUROPA PRESS) -
Actualmente transcurren 90 minutos para recibir en la Tierra imágenes de alta resolución desde Marte, pero la NASA quiere reducir drásticamente el tiempo a sólo unos minutos. Un nuevo sistema de comunicaciones ópticas que la NASA planea poner en marcha en el año 2016 será el camino, permitiendo incluso el 'streaming' de vídeo de alta definición desde distancias más allá de la Luna.
Esta velocidad de transmisión mejorada se demostrará por el proyecto demostración de relé de comunicaciones por láser (LCRD), uno de los tres seleccionados por la Oficina de Tecnología de la NASA. Será desarrollado por un equipo dirigido por ingenieros del Goddard Space Flight Center de la NASA. Se espera que LCRD vuele como una carga alojada en un satélite comercial de comunicaciones desarrollado por Space Systems/Loral.
"Queremos aprovechar las capacidades de la NASA para situar las comunicaciones a otro nivel", dijo el investigador principal del LCRD David Israel, que lidera un equipo multi-organizacional que incluye al Jet Propulsion Laboratory y al Laboratorio Lincoln del Instituto Tecnológico de Massachusetts. Aunque la NASA ha desarrollado la más alta velocidad de datos en sistemas de radiofrecuencia, compresión de datos, y otras técnicas para aumentar la cantidad de datos que sus sistemas actuales pueden manejar, las capacidades de la Agencia no logran seguir el ritmo de las necesidades de las futuras naves no tripuladas y los proyectos de exploración humana.
"La NASA se está acercando al límite de lo que su red de comunicaciones existente puede manejar", dijo Israel.
La solución es implementar con sistemas ópticos la red de comunicación por radio, que incluye una flota de satélites de rastreo y retransmisión de datos y una red de estaciones en tierra, lo que podría aumentar las tasas de datos de 10 a 100 veces. "Esta transición tardará varios años en completarse, pero la recuperación de la inversión final estará garantizada en la cantidad de datos que se podrán transmitir, tanto de bajada y subida, sobre todo en destinos lejanos en el sistema solar y más allá", dijo James Reuther, director de la División de Demostraciones de Tecnología transversal.
El LCRD es el siguiente paso en esa dirección, dijo Israel, comparando la capacidad emergente de los productores terrestres de fibra óptica, tales como FiOS de Verizon. "En cierto sentido, estamos moviendo FiOS al espacio".
Para demostrar la nueva capacidad, el equipo de Goddard codificará los datos digitales y transmitirá la información a través de la luz láser desde estaciones en tierra especialmente adaptadas hacia una carga útil experimental alojada en un satélite comercial de comunicaciones.
La carga útil incluye telescopios, rayos láser, espejos, detectores, un sistema de apuntamiento y seguimiento, electrónica de control, y dos tipos diferentes de módems. Un módem es ideal para la comunicación con las misiones de espacio profundo, de baja potencia que operan en órbita terrestre baja. El otro puede encargarse de altas tasas de datos, en particular naves espaciales que orbitan la Tierra, incluyendo la Estación Espacial Internacional. "Con el tipo de módem de alta velocidad, los sistemas del futuro podrían soportar velocidades de datos de decenas de gigabytes por segundo", dijo Israel.
Una vez que esta carga recibe los datos, a su vez las enviará de nuevo a estaciones de tierra programadas para operar en Hawai y el sur de California.
Las estaciones de tierra múltiples son importantes para demostrar que un sistema es plenamente operativo, dijo Israel. La cobertura de nubes turbulentas y las condiciones atmosféricas impiden las comunicaciones por láser, que requieren una clara línea de vista entre el transmisor y el receptor. Si el mal tiempo impide una señal en un lugar, la red podría utilizar otra estación o almacenar los datos para su posterior retransmisión.
sábado, 24 de septiembre de 2011
Así será el impacto del satélite UARS contra la Tierra
De Jose Manuel Nieves (el 22/09/2011 a las 05:45:27, en Ciencia)
Los restos del satélite UARS no caerán sobre Estados Unidos, según reveló la NASA esta madrugada. El ingenio se precipitará sobre algún otro lugar del planeta, aunque el punto exacto no podrá determinarse hasta dos horas antes del impacto. De los 150 fragmentos en los que se romperá el satélite, 26 sobrevivirán a la entrada en la atmósfera. En total, las partes que caigan pesarán 532 kg.
A medida que se acerca el momento de su impacto, la NASA va revelando nuevos detalles sobre la caída de su satélite de observación atmosférica UARS, un ingenio del tamaño de un autobús (diez metros de largo por cuatro y medio de ancho) y un peso de 6.500 kg. que fue desactivado en 2005 y que desde entonces, igual que otros muchos ingenios espaciales, vuela a la deriva alredor de la Tierra en una órbita que le llevará inevitablemente a estrellarse.
Durante la madrugada de ayer (por la tarde en EE.UU), la agencia espacial tranquilizó a los norteamericanos y afirmó que el UARS no estará sobrevolando los Estados Unidos en el momento de su reentrada en la atmósfera. Los norteamericanos, pues, pueden estar tranquilos. No así el resto de los ciudadanos del mundo, que en algún momento de la tarde de mañana, viernes, (hora EDT, en España será de noche), podrían ver una brillante bola de fuego volando sobre sus cabezas y estrellándose contra el suelo.
Cuando penetre en la atmósfera y se encuentre a una altura comprendida entre los 45 y los 80 km., el satélite se romperá por lo menos en 150 pedazos diferentes. La mayor parte de ellos se quemará antes de caer al suelo, pero 26 de esos fragmentos (los que están fabricados co berilio, titanio y acero) sobrevivirán a la entrada y caerán a tierra, quedando esparcidos en un redio de unos mil km.
Sin embargo, no hay modo de saber exactamente en qué lugar del planeta se encuentra esa área de caída. Y no podrá saberse hasta dos horas antes del impacto. La agencia espacial rusa se aventuraba anoche a decir que será en el mar, cerca de Papúa Nueva Guinea, pero la NASA no quiso ayer confirmar este punto. Existe demasiada incertidumbre, y será así hasta casi el último momento, ya que los factores en juego son muchos y muy variables. Las únicas regiones que quedan excluídas son las polares: Groenlandia en el norte y la Antártida en el sur. Más allá de eso no es posible realizar predicciones fiables.
Es necesario tener en cuenta que en estos momentos el UARS gira sobre sí mismo como una peonza (como se aprecia en el vídeo sobre estas líneas, captado por un astrónomo aficionado), lo cual implica que no se conocerá su ángulo de entrada hasta el último momento. La resistencia de la atmósfera y la acción del viento solar son otros de los factores a tener en cuenta y que podrían modificar la trayectoria prevista. Así que habrá que esperar.
En cuanto al riesgo de que algún fragmento pueda herir a alguna persona, las probabilidades se han estimado en una entre 3.200. Es decir que hay una sola posibilidad entre 3.200 de que una persona (cualquier persona) pueda resultar herida. Y si damos por bueno que la población mundial es de 7.000 millones de personas, ese número significa que sólo existe una posibilidad entre 22.400.000.000.000 de que esa persona sea precisamente usted (o yo). A medida que se vaya precisando el área de caída, el número de probabilidades aumentará para los habitantes de ese área concreta y se convertirá en cero para los que viven en cualquier otra parte del planeta.
Durante las próximas horas, la NASA irá aumentando la frecuencia de sus informes, aunque es posible seguir las novedades en tiempo real a través de una página especial sobre el UARS que se actualiza continuamente. O también desde la cuenta de Twitter @UARS_Reentry.
Así mismo, y en colaboración con la cadena de TV Foxnews.com, la agencia espacial ha desarrollado un pequeño programa basado en Google Maps que permite conocer, también en tiempo real, dónde se encuentra el satélite en cada momento. En el momento de escribir estas líneas, por ejemplo, el UARS sobrevolaba el Atlántico. El programa puede consultarse aquí. Y tampoco falta una aplicación móvil (que funciona en los teléfonos con el sistema operativo Android) que ofrece la misma posibilidad
domingo, 4 de septiembre de 2011
Descubren otro planeta como la Tierra, a "solo " 36 años luz de distancia
De Jose Manuel Nieves (el 01/09/2011 a las 04:29:09, en Ciencia)
Un grupo de astrónomos del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian y del Instituto de Astronomía Max Planck acaba de anunciar, a "solo" 36 años luz de la Tierra (o lo que es igual, a 345,6 billones de km. de distancia), el descubrimiento de otro planeta que tiene todas las papeletas para ser habitable. Se trata de HD85512b y gira alrededor de una enana naranja en la constelación de Vela. El nuevo mundo, afirman los investigadores, se encuentra a la distancia perfecta de su estrella y tiene la masa adecuada para ser incluído en la selecta lista de los planetas más parecidos a la Tierra encontrados hasta la fecha.
De hecho, entre los centenares de mundos descubiertos hasta ahora alrededor de estrellas lejanas, solo existen otros dos que, por lo menos en teoría, podrían parecerse mucho al nuestro. O tres, si contamos al famoso Gliese 581g, cuya existencia es aún motivo de controversia. Del que no cabe duda es de su compañero de órbita, Gliese 581d, al que su masa y la distancia a la que está de su Sol convierten en un firme candidato a ser un mundo habitable.
Ahora, a esta corta lista se une HD85512b, que ha sido descubierto utilizando el mismo instrumento con el que se encontró Gliese 581d, el High Accuracy Radial velocity Planet Searcher (HARPS) instalado en el Observatorio Europeo del Sur (ESO) en Chile. El nuevo mundo tiene cerca de tres veces y media la masa de la Tierra y se encuentra en la zona de habitabilidad de su estrella, la estrecha franja orbital, ni demasiado cerca ni demasiado lejos, que permite la existencia de agua líquida en su superficie.
Su tamaño, además, es un buen indicativo de que su atmósfera no se parece a la de los planetas gigantes (normalmente dominada por hidrógeno y helio) y podría contener, por lo tanto, oxígeno y nitrógeno.
"La distancia está exactamente en el límite en el que se puede tener agua líquida", afirma Lisa Kaltenegger, la autora principal de la investigación. "Si lo comparamos a nuestro Sistema Solar - añade la investigadora- estaría un poco más lejos de lo que Venus está de nuestro Sol". Lo cual significa que el planeta recibe de su estrella apenas un poco más de radiación de la que recibe la Tierra.
Kaltenegger y sus colegas han calculado que bastaría con que el 50% de HD85512b estuviera cubierto de nubes para que se reflejara al espacio la energía solar suficiente que evitara un sobrecalentamiento que evaporara el agua, si es que el agua existe allí. El 60% de la Tierra, por ejemplo, está cubierta por una manta de nubes.
Por supuesto, que haya o no nubes en HD85512b es algo que depende de que el planeta tenga (o no) una atmósfera similar a la de la Tierra. Y eso es algo muy difícil, por no decir imposible de averiguar con los intrumentos actuales.
Pero el tamaño adecuado y la distancia casi perfecta de su Sol no son las únicas características que hacen de este planeta un firme candidato a albergar vida. En efecto, a estas características se añaden, por un lado, su órbita, completamente circular y estable, de modo que su clima no está sujeto a bruscas variaciones; y por otro, que se encuentra en un sistema solar por lo menos mil millones de años más viejo que el nuestro (que tiene unos 5.000 millones de años), lo que es tiempo más que suficiente para que la vida haya podido desarrollarse allí sin problemas.
Por supuesto, con la tecnología actual no es posible enviar una sonda hasta HD85512b para comprobar si es o no habitable. A pesar de que en términos astronómicos se trata de un planeta muy cercano al nuestro, la distancia resulta insalvable para cualquiera de nuestras naves. Y lo seguirá siendo, con toda probabilidad, durante los próximos siglos.









