Espectacular el trabajo de dirección artística, ilustración y fotografía del talentoso diseñador de Singapur Lim Si Ping, de PixelPastry.
Veamos… si tuvieras ahora mismo en tus manos ese mítico juego de tablero llamado Hotel ¿Dónde te plantearías construir el alojamiento hostelero de lujo más opulento del mundo? ¿Has respondido Dubai? ¿Hong Kong? ¿Nueva York? ¿El paseo de la Castellana?…nnnn…Error. Quizá uno de los sitios en los que menos pensaste fue la capital de Irak, Bagdad. Pese a que mucha gente no ve este destino como un buen lugar turístico por razones obvias los inversores ya se están planteando construir un hotel de lujo en la fuertemente custodiada zona verde que costará la friolera de 58 millones de euros.
Han pasado once años desde que el Trust SSC consiguiese el Récord Mundial, estableciéndolo en 1.232,93 Km/h, 763,053 Mph o algo más de Mach 1. Ahora un equipo inglés quiere triturar dicho récord, logrando las 800 Mph (1.287,4752 Km/h) el año próximo, 900 Mph (1.448,41 Km/h) en 2010 y finalmente 1.000 Mph (1.609,344 o Mach 1.4) en 2011.
Será más rápido que una bala, literalmente hablando, pero no tanto como un Volkswagen Gol 1.6 brasileño.
Medirá 12,8 metros de largo y pesará, combustible incluido, 6.400 Kg. A máxima velocidad recorrería 500 metros en el pestañeo de un ojo y sus ruedas girarían a 10.000 RPM, aplicando sobre las llantas 50.000 G de aceleración radial y la carrocería soportaría una presión de 12 toneladas por metro cuadrado.
El director del equipo es Richard Noble, que estuvo al frente del equipo Thrust en 1997, pero también está el piloto, Andy Green, se ve que no tuvo suficiente con su anterior hazaña. De lograr el récord de Mach 1.4, también romperían el Récord Mundial de velocidad a baja altura para aeronaves.
¿Conseguirá el Bloodhound SSC machacar los registros del Thrust SSC? Si este último necesitó dos turborreactores que sumaban 110.000 CV de potencia, ya sabemos que el nuevo bólido necesita aún más esteroides.
No han facilitado datos acerca de la potencia, pero calculan que alcanzaría la velocidad máxima en unos 40 y pico segundos.
En la fase inicial de aceleración un motor EJ200 (el propulsor del Eurofighter Typhoon) acelerará hasta 300 Mph (482,8032 Km/h). En ese punto encenderán un propulsor cohete, mucho más potente que un turborreactor. El piloto experimentará una aceleración de 3G hasta superar los 1.600 Km/h, cuando sólo el EJ200 proporcionará empuje.
Sólo para la bomba de combustible utilizan un tercer motor, un MCT V12 de embolos (vamos, uno de coche) de 800 CV de potencia, ¡eso sí que es inyección! También sirve como motor de arranque del turborreactor.
¿Estamos seguros de que queremos que vuelva el chándal?
Cuando en febrero leímos que parecía que la vuelta del chándal era una realidad, casi todos decidimos tomárnoslo como una broma (de mal gusto). El chandaleo no sólo se ha atrevido a colarse en las pasarelas (mejor dicho, los diseñadores se han acercado a él indecorosamente), sino que ya no le duele a nadie si alguien se presenta con un pantalón o chaqueta de chándal combinado con accesorios de semilujo en un evento. Parece que el sueño de los domingueros del mundo se puede hacer realidad: llega el imperio del chándal.
Es innegable lo cómodo que es y lo fácil de poner y quitar que resulta, incluso aunque seas tonto del culo. Para hacer deporte, dormir, estar en casa o realizar un viaje muy largo, el chándal es lo más práctico que te puedes poner. Esto ha llevado a que se haya creado el falso rumor de que "el chándal está súper in porque lo llevan las famosas". ¡Mal! Si nos fijamos en celebridades luciendo esta prenda no están precisamente yendo a una fiesta, sino camino del gimnasio o comprando el pan. Si hemos visto a Marc Ronson ataviado con uno, era por exigencias del guión, él siempre lleva traje. Por lo tanto, tiene el mismo sentido reivindicar el uso del chándal para la vida normal como hacerlo con pijama: ninguno... leer artículo completo
Google, compañía propietaria del portal desde 2006, se ha dado cuenta de que el tamaño sí que importa y han tomado cartas en el asunto. YouTube dispone de un blog donde los usuarios pueden dejar sus sugerencias y quejas y es allí donde la demanda de una pantalla con forma panorámica se convirtió en la más popular. El portal ha escuchado y la medida ya funciona.
Los hechos ocurrieron esta semana en la ciudad de Zhuhai, en la provincia de Cantón, cuando la chica, de 20 años, compartía un momento romántico con su novio. El exceso de pasión provocó la rotura de su tímpano izquierdo.
La pareja explicó que habían oído un sonido repentino, como un 'puff' mientras se estaban besando, y que a partir de ese momento la chica dejó de oír.
Los jóvenes, según reconocieron avergonzados, tardaron más de una hora en decidirse en ir al hospital, y después de comprobar que la chica era totalmente incapaz de oír a su novio ni las bocinas de los coches.
Según explicó al diario el médico otorrino que trató a la paciente, a pesar de que resulta poco frecuente perder la capacidad auditiva por este motivo, fisiológicamente, y si los besos son excesivamente apasionados, puede ocurrir, ya que puede producirse un cambio de presión en el oído interno que termine causando la rotura del tímpano.
El truco está en no dar besos "demasiado ardientes, demasiado largos y que exijan un esfuerzo excesivo, ya que pueden causar efectos secundarios". Besar, según concluye el periódico, también es una cuestión que exige moderación. El problema, no obstante, puede corregirse tras un par de meses de tratamiento.
Fue una de las grandes apuestas de Telefónica. El 31 de diciembre de este año será simplemente la primera víctima de la crisis de una compañía de Internet. Lycos Europe cesará su actividad a finales de este año, según anunció la compañía en un comunicado difundido en Ámsterdam.Desde su nacimiento en el interior de una nube de gas y polvo interestelar, la vida de una estrella es una lucha continua contra su propia gravedad. Gracias a la energía liberada por el horno nuclear central la estrella impide su colapso. Sólo cuando agota todo su combustible interior la gravedad vuelve a actuar. El colapso gravitatorio es inevitable, nada puede detenerlo. ¿O sí?
La mecánica cuántica es una de las teorías más bellas y completas que el hombre ha creado. Describe con precisión el comportamiento de los átomos y el de las partículas subatómicas: electrones, protones, neutrones… Esta teoría predice que a densidades tremendamente elevadas -del orden de varios billones de gramos por centímetro cúbico- la materia se vuelve degenerada. Esto no quiere decir que los átomos se vuelvan inmorales, sino algo mucho más prosaico: se encuentran apretados al máximo unos contra otros, de modo que no hay forma de encoger más la estrella si no es rompiendo los átomos en trocitos. Es esta presión de degeneración la que acaba por contrarrestar a la gravedad. El problema es que no detiene siempre el colapso. Que esto ocurra depende dramáticamente de la masa de la estrella.
En 1931, el físico hindú Subrahmanyan Chandrasekhar publicaba en The Astrophysical Journal que toda estrella con una masa inferior a una vez y media la masa del Sol debía acabar sus días como una enana blanca, una estrella con la masa del Sol y compuesta exclusivamente de helio que se ha contraído hasta alcanzar el tamaño de un planeta como la Tierra. La materia se encuentra tan comprimida que una sola cucharadita de enana blanca pesa más de una tonelada. Chandrasekhar demostró en su artículo, ya clásico, que su peso lo soporta la presión de degeneración de los núcleos de helio que la componen. Pero si la masa de la estrella es superior a 1,5 veces la masa solar entonces la gravedad vence, los núcleos de helio se destrozan y continúa el colapso.
¿Qué ocurre entonces? Fue Robert Oppenheimer, el padre de la bomba atómica, el que se preocupó de estudiarlo. En colaboración con George Volkoff demostró a principios de 1939 que de los núcleos de helio rotos se forma una sopa extremadamente densa de neutrones. Oppenheimer y Volkoff encontraron que toda estrella que termina sus días con una masa situada entre el límite de Chandrasekhar y unas tres veces y media la masa del Sol acabará por convertirse en una estrella de neutrones. Estos cadáveres estelares son del tamaño de una ciudad media y sus densidades son inimaginables, del orden de mil billones de veces la del agua. En este caso es la presión de degeneración de los neutrones la que detiene a la gravedad.
La siguiente pregunta es evidente. ¿Y si la estrella es de seis masas solares? Este caso también fue estudiado poco después por Oppenheimer y otro colaborador suyo, Hartland Snyder. Publicado en septiembre de 1939 en la revista Physical Review, escribieron: “Agotadas todas las fuentes de energía termonuclear, una estrella suficientemente pesada se colapsará. A menos que [...] se reduzca su masa a un valor cercano al de la solar esta contracción proseguirá indefinidamente”.
Con un núcleo constituido fundamentalmente por hierro, se produce el desplome gravitatorio. En cuestión de segundos, toda la estrella implosiona produciéndose la deflagración más impresionante que puede observarse en una estrella: se ha producido una supernova. Si la estrella no ha destrozado su núcleo en la tremenda explosión, puede quedar cualquiera de los objetos antes mencionados: una enana blanca o una estrella de neutrones. Si la masa final es mayor que el límite de Oppenheimer-Volkoff (3,5 masas solares) lo que nos queda es un agujero negro.
Los artículos de Oppenheimer fueron olvidados hasta la década de los sesenta. Cuando en 1967 Jocelyn Bell descubrió la primer estrella de neutrones se volvió a poner de moda el trabajo de Oppenheimer. La astronomía había evolucionado lo suficiente como para observar el cielo no sólo en el visible, sino también en la banda de radio, en el infrarrojo y en los rayos X. Los años siguientes nos abrieron los ojos a un universo completamente diferente al que hasta entonces habíamos conocido. El cosmos dejó de ser un lugar silencioso y apacible: se descubrieron galaxias en explosión, intensas fuentes de energía, el residuo de lo que parecía ser la tremenda explosión que dio origen al universo y unos objetos situados a distancias increíbles y que podrían ser imágenes de galaxias formándose cuando el universo era joven, los cuásares.