sábado, 24 de mayo de 2008

Fauna



Skeleton, un bar alienígena

Alien\'s bar

No sabemos si Alien es aficionado a los chupitos o si tiene perfil de emprendedor, pero de lo que sí estamos casi seguros es de que, si se decidiese a abrir un bar (intergaláctico, of course), tendría una pinta muy parecida a éste que vemos en la foto. Se trata del Skeleton Bar, un local ubicado en el distrito suizo de Gruyère, que ha sido diseñado precisamente por Hans Rudi Giger, el creador de ese aterrador ‘octavo pasajero‘ para la inolvidable saga cinematográfica.

Lo que nos sobra

Fuente: sopadeciencias

En la revista New Scientist podemos leer estos días un interesante artículo sobre los órganos vestigiales, es decir, esos cuya función original se ha perdido durante la evolución. New Scientist escoge cinco: el apéndice, el coxis (el hueso de la “cola” que ya no tenemos), el órgano vomeronasal (que detecta feromonas), las muelas del juicio y la “carne de gallina”. Una lista mucho más reducida que la que publicó en 1893 el alemán Robert Wiedersheim, que incluyó 86 órganos humanos cuya función era desconocida en aquella época, como por ejemplo el timo, la glándula pineal o las válvulas de las venas.

Bramah water closet


Si hay alguien a quien todos los días se le rinde un silencioso homenaje en cualquier parte del mundo, ése es Joseph Bramah. Porque este ignorado señor es el inventor del Bramah water closet, el WC, el retrete.

Durante la Edad Media cada cual hacía sus necesidades donde le parecía. Con el tiempo la situación empeoró tanto que en 1589 la corte inglesa tuvo que colgar la siguiente advertencia en palacio: “No se permite a nadie, quienquiera que sea, antes, durante o después de las comidas, ya sea tarde o temprano, ensuciar las escaleras, los pasillos o los armarios con orina u otras porquerías”.

El hedor que desprendían ciudades y personas era insoportable. Ciudades como París eran inmensas cloacas donde al volver de cada esquina podías encontrar a alguien defecando. Así no es de extrañar que Erasmo aconsejara en 1530 que “es descortés saludar a alguien mientras esté orinando o defecando”. Ni que un manual de buenas maneras de 1700 recomendara que “si pasas junto a una persona que se esté aliviando, debes hacer como si no la hubieras visto”...leer más

Cartelera

Fotografía

Viñeta de EL ROTO

Aprende a bailar el ‘Chiki-chiki’ paso a paso

Así se baila el \'Chiki-chiki\'

‘Y el Chiki-chiki se baila así’, un perfecto manual gráfico, paso a paso, para convertirte en un Chikilicuatre cualquiera. Uno, el brikindans; dos, el crusaíto…

Pirámides lanzamisiles abandonadas

La pirámide que veis en la imagen no es una maqueta de Stars Wars sino el edificio principal del complejo Stanley R. Mickelsen, un sofisticado sistema antimisiles construido por el gobierno de Estados Unidos a principios de los años 70 con el objetivo de frenar un posible ataque nuclear. (Seguir leyendo)

Abandonada en Dakota del Norte, esta pirámide de hormigón aún se mantiene en pie como un vestigio de los años más locos de la Guerra Fría. Gracias a los radares situados en cada una de sus caras, la pirámide proporcionaba una cobertura de 360 grados y permitía detectar misiles intercontinentales a una distancia de 1.100 kilómetros e interceptarlos antes de su reentrada en la atmósfera.

Bajo el suelo de la base se escondían 30 misiles Spartan y 70 Sprint, capaces de neutralizar los proyectiles enemigos a grandes distancias. El interior de la pirámide albergaba varios pisos subterráneos donde se localizaba la sala de control y del sistema de vigilancia, que contaba con una red de potentes radares conectados entre sí.



El complejo Stanley R. Mickelsen debía ser el primero de una serie de bases idénticas construidas dentro del programa Safeguard, para proteger objetivos estratégicos de la defensa nacional. Al final, el altísimo coste económico y la mejora del clima político terminó paralizando el programa. La base de Dakota dejó de funcionar en 1976, después de haber estado operativa durante menos de cuatro meses.

Un simulador de bicicleta para niños

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El Smart Cycle Physical Learning Arcade System (ahí es nada el nombre) de Fisher Price, es uno de los galardonados en los 2008 TOTY Awards, algo así como los Oscar pero para los juguetes. Concretamente ha recibido el premio en dos categorías, al juguete más innovador y al mejor juguete educativo del año.

El juguete en cuestión es una especie de todo-en-uno para niños. Aunque básicamente es un videojuego, además es educativo, permite la interacción del niño y logra que éste haga algo de ejercicio. Todo esto sin bajarse la bicicleta. Y es que se trata de un simulador básico de bici con varios recorridos. Hay que pedalear para que ésta se mueva, aunque sólo en el juego, claro.