domingo, 3 de enero de 2010
Misterioso hexágono gigante en la atmósfera de Saturno
Fuente: José Manuel Nieves, en El Blog
Hace casi tres décadas, cuando las sondas Voyager pasaron cerca de Saturno, sus cámaras captaron por primera vez un extraño fenómeno en el polo norte del gigante anillado. Una enorme y misteriosa forma hexagonal dentro de la atmósfera del planeta, cuyo origen los científicos no alcanzaron a comprender. El ángulo de las Voyager no era el adecuado para obtener buenas imágenes, y además la zona quedó casi enseguida envuelta en la penumbra, ya que la primavera en el polo norte de Saturno es muy corta y tras un breve periodo de luz solar, llega un oscuro invierno que dura casi treinta años.
Ahora, sin embargo, la nueva primavera ha pillado a los científicos preparados y a la sonda Cassini (que explora Júpiter y Saturno desde 2004) en la posición correcta para volver a fotografiar el misterioso hexágono que corona el planeta. De esa forma, y mientras el polo norte de Saturno salía de la oscuridad de su largo invierno, la Cassini no perdió detalle y fotografió a sus anchas lo que se cree que se debe a una fuerte corriente que, sin que nadie sepa aún el cómo ni el por qué, hace que las nubes adopten ese curioso y regular patrón.
Ha sido necesario, pues, esperar largos años para obtener las fotografías que aparecen sobre estas líneas, pero el resultado ha merecido la pena. Las nuevas imágenes del gran hexágono muestran detalles y formas que la misión Voyager, y los telescopios con base en tierra, no pudieron captar. Círculos concéntricos, espirales y florituras de varias formas, altos muros y figuras serpenteantes que hasta ahora no habían sido vistas… seguir leyendo
sábado, 2 de enero de 2010
Chota Falls a la venta
Fuente: luxist.com
A la venta por 10 millones de dólares esta horterada yankee llamada Chota Falls, desde hace tiempo lugar de destino de recién casados en Clayton, Georgia. Dispone de un terreno de más de 62 acres, con cuatro villas, 15 suites y una capilla. Su nombre procede de una cascada de 100 pies de altura, y cuenta con vistas a diferentes estados desde la cima de varias montañas, así como chimeneas, barbacoas y terrazas exteriores con vistas a la cascada.
Galeria: Chota Falls
Descubren restos de una civilización desconocida en el Amazonas
Fuente: José Manuel Nieves, en El Blog
Numerosos restos de lo que a todas luces forma parte de una antigua y hasta ahora desconocida civilización han aparecido bajo los árboles de la selva amazónica. 260 enormes avenidas, largos canales de riego y cercados para el ganado han sido divisados desde el aire casi en la frontera entre Bolivia y Brasil. Las ruinas han quedado al descubierto debido al proceso acelerado de deforestación que sufre la selva que todavía hoy es uno de los mayores pulmones de nuestro planeta. Un proceso que está dejando al descubierto lo que antes permanecía oculto bajo la vegetación.
La idea tradicional es que, antes de la llegada de españoles y porqugueses en el siglo XV, y a diferencia de lo que sucedía, por ejemplo, en los Andes, no existían civilizaciones avanzadas en la cuenca del Amazonas. Sin embargo, la tala indiscriminada de árboles está dejando al descubierto numerosas pruebas de que las cosas no fueron realmente así. Las cada vez más numerosas imágenes aéreas y de satélite están revelando, en efecto, un complejo entramado de pueblos, ciudades, carreteras y estructuras que hasta ahora habían permanecido ocultas bajo luna impenetrable capa verde.
"Es la historia de nunca acabar", asegura Denise Schaan, de la Universidad Federal de Pará en Belem, que ha realizado ya numerosos descubrimientos desde el aire e, incluso, examinando con cuidado imágenes de Google Earth. "No hay semana en la que no encontremos nuevas estructuras", asegura la investigadora. Algunas de ellas son cuadradas o rectangulares, mientras que otras forman círculos concéntricos o complejas figuras geométricas como hexágonos y octágonos, todos ellos conectados por una red de amplias avenidas. Los científicos llaman a estos hallazgos "geoglifos".
El último descubrimiento, Publicado por la revista Antiquity, cubre un área que se extiende en el norte de Bolivia y el oeste de Brasil. Un hallazgo que sigue a otros de grandes extensiones urbanas y pueblos interconectados, conocidos como "ciudades jardín", descubiertos en la zona central de Brasil y cuya antiguedad se cifra en unos 1.400 años. Pero sus formas y características, asegura Schaan, no se parecen en nada a los geoglifos.
"Creo firmemente que las ciudades jardín de Xingu y los geoglifos no están directamente relacionados", asegura por su parte Martti Pärssinen, del Instituto Cultural finlandés de Madrid, que trabaja en estrecha colaboración con Schaan. "Sin embargo, ambos descubrimientos demuestran que grandes áreas de la Amazonia estaban densamente pobladas mucho antes de las primeras incursiones europeas". Los geoglifos están formados por zanjas y cunetas de once metros de ancho por dos de profundidad. Sus diámetros oscilan entre los 90 y los 300 metros y se piensa que su periodo de construcción se sitúa entre hace 2.000 años y el siglo XIII de nuestra era.
Las excavaciones han sacado a la luz piezas de cerámica, piedras talladas y otros signos de ocupación humana, aunque en algunos de los sitios no se ha encontrado objeto alguno, lo que sugiere que algunos de ellos podrían tener funciones ceremoniales mientras que otros podrían haber estado destinados a tareas defensivas.
A pesar de que no existen evidencias de que los antiguos habitantes de la Amazonia hayan construido pirámides o desarrollado un lenguaje escrito (como hicieron, entre otros, los egipcios), sí que dieron muestras de una gran complejidad social y de su capacidad para domesticar el entorno, algo muy distinto a lo que hacen, incluso en la actualidad, las tribus aisladas que viven en la selva…seguir leyendo
viernes, 1 de enero de 2010
Los gigantes que quieren morir
Fuente: José Manuel Nieves, en El Blog
Nadie sabe por qué lo hacen, cuál es el motivo último que las impulsa a dirigirse voluntariamente hacia su propia muerte. En manadas. En parejas. Solas. Las ballenas comparten, también, con el ser humano, su capacidad de decidir dónde y cuándo poner fin a su existencia. Durante este mismo fin de semana, 125 calderones fueron a morir a las playas de Nueva Zelanda. Tras 48 horas de denodados esfuerzos, turistas y vecinos consiguieron devolver al mar a 43 de ellos. El resto murió sin remedio.
Mucho se ha especulado alrededor del suicidio de las ballenas. Quizá la desorientación provocada por los múltiples sonidos humanos que invaden su reino. Quizá, como se ha apuntado en ocasiones, debido a la presión intolerable de sus depredadores naturales. O puede que se trate de fugas alocadas, intentos desesperados de escapar de esas redes nuestras cuyo despliegue ninguna moratoria es capaz de detener.
Como gigantes indefensos, las ballenas se dirigen a las playas, y mueren. Aplastadas por su propio peso, que les impide respirar, hasta la asfixia. Los heróicos esfuerzos que a menudo realizan por salvarlas los habitantes de las localidades vecinas suelen, también, terminar en fracaso. Incluso cuando se consigue arrastrarlas de nuevo al agua. Es, literalmente, como si ya no tuvieran ganas de seguir viviendo.
Sabemos que las ballenas son criaturas magníficamente adaptadas a su medio. Que son capaces de comunicarse a centenares, incluso a miles de kilómetros de distancia. Que cada uno de los largos y profundos sonidos que emiten está cargado de significados que apenas si empezamos a comprender. Sabemos que cuentan con complejas estructuras sociales, que protegen a sus crías y a las de los demás miembros del grupo.
Sabemos que son capaces de viajar miles de kilómetros, de seguir misteriosas rutas submarinas con increíble precisión. Sabemos, también, que muchas de nuestras actividades las hieren, a veces de muerte. El tráfico marítimo, las plataformas petrolíferas, los sónares civiles y militares...
Sabemos mucho sobre cómo viven, sobre sus costumbres y su inteligencia. Por eso nos da tánta rabia no saber por qué, de pronto, deciden morir. En manadas. En parejas. Solas...artículo original
jueves, 31 de diciembre de 2009
Tendremos "luna azul" en Nochevieja
Fuente: José Manuel Nieves, en El Blog
Si a estas alturas aún no tiene claros los planes para esta Nochevieja, aquí va una idea secilla y sumamente romántica. Basta con alzar los ojos y mirar al cielo. Concretamente a la Luna, que estará llena. Cuando lo haga, estará contemplando una "luna azul", un fenómeno astronómico muy poco corriente, algo que tiene lugar, más o menos, cada dos años y medio y que, a pesar de su atractivo nombre, no tiene nada que ver con el hecho de que nuestro satélite se pinte de colores distintos a los habituales.
Una "luna azul" no es más (ni menos) que la segunda luna llena dentro de un mismo mes. Eso sí, que ese mes sea diciembre y que la "luna azul" aparezca precisamente en Nochevieja que es algo mucho más raro. Tanto, que el fenómeno no volverá a repetirse hasta el año 2028.
La razón de que pueda haber dos lunas llenas en un sólo mes es sencilla. La luna llena se produce cada 29,5 días, y como la duración media de un mes en el calendario gregoriano (el que utilizamos en Occidente) es de 30,5 días, basta con que la primera luna llena tenga lugar a primeros de mes para que a finales vuelva a aparecer. Y eso es lo que ha sucedido precisamente este mes de diciembre. Hubo luna llena el día 2, y volverá a haberla el 31.
Nadie sabe muy bien de dónde viene el nombre de "luna azul", aunque los primeros pasajes escritos que la citan son de principios del siglo XVI (en un artículo de William Barlow, obispo de Chichester, Gran Bretaña, en 1528). Lo cierto es que desde entonces el nombre se ha venido repitiendo y es el que se conserva aún en la actualidad. En inglés, la expresión "luna azul" se utiliza para referirse a hechos que se repiten muy de vez en cuando, y se ha convertido en una frase hecha, del tipo de nuestro "de Pascuas a Ramos".
Para terminar, y para dejar buen sabor de boca, sólo decir que sí que ha habido ocasiones en las que la Luna ha cambiado realmente su color y ha aparecido en tonos azulados. Una de las más recientes fue en Canadá, en el año 1950, tras una serie de tremendos incendios forestales que llenaron la atmósfera de partículas a traves de las cuales la Luna se veía de color azul.
Y también ocurrió algo parecido en 1883, tras una espectacular serie de erupciones del volcán Krakatoa, tan violentas que hicieron desaparecer del mapa la isla del mismo nombre, entre Java y Sumatra.
En aquella ocasión, los agentes químicos liberados a la atmósfera tuvieron el efecto de "pintar" la Luna de un intenso color azul durante dos años enteros...artículo original
miércoles, 30 de diciembre de 2009
Christian Louboutin Candy Pumps
Cuando de zapatos se trata hay que reconocer que las mujeres adoran las creaciones de Christian Louboutin.
Por si todavía no eres una de ellas aquí tienes las ‘Candy Pumps’, hechas con piel de avestruz, adornadas con un interesante encaje en su contorno, tachuelas doradas puntiagudas en la puntera, detalles de grosgrain y otras delicadezas. Por eso valen 675 €.
Vía Luxist