martes, 10 de marzo de 2009
¿Una prueba de vida en Marte?
En la Tierra, el 90% del metano es de origen orgánico. Una gran parte procede, en efecto, de la acción de bacterias en el tracto digestivo de rumiantes como las vacas. El restante 10% es de origen geoquímico, es decir, procede de la tierra misma. Siete años de observación con una batería de telescopios han revelado que en zonas muy concretas de Marte se producen grandes nubes de metanoY lo hacen en momentos concretos del año.
Si el mecanismo funciona igual que en la Tierra, entonces ese metano podría deberse a alguna actividad biológica. Para averiguarlo, no habrá más remedio que prestar mucha más atención a esas zonas tan especiales. O enviar una nave justo allí. La respuesta a la pregunta de si es posible la vida fuera de nuestro planeta podría estar a la vuelta de la esquina...
lunes, 9 de marzo de 2009
Malos tratos
En líneas generales se me conoce como pesimista. Pese a lo que alguna vez haya podido parecer, dada la insistencia con que afirmo mi radical escepticismo sobre la posibilidad de alguna mejora efectiva y substancial de la especie en aquello que en tiempos no muy distantes se llamó progreso moral, preferiría ser optimista, aunque fuera sólo para conservar la esperanza de que el sol, porque ha nacido todos los días hasta hoy, nacerá también mañana. Nacerá, pero llegará también el día en que se acabe. El motivo de estas reflexiones de apertura es el mal trato conyugal o extraconyugal, la insana persecución de la mujer por el hombre, sea marido, novio o amante.
La mujer, históricamente sometida al poder masculino, ha sido reducida a algo sin mayor utilidad que la de ser criada del hombre y simple restauradora de su fuerza de trabajo, e, incluso ahora, cuando la vemos por todas partes, liberada de algunas ataduras, ejercer actividades que la vanidad masculina presumía que eran exclusivas del varón, parece que no queremos enterarnos de que la abrumadora mayoría de las mujeres siguen viviendo dentro de un sistema de relaciones poco menos que medievales. Son apaleadas, brutalizadas sexualmente, esclavizadas por tradiciones, costumbres y obligaciones que ellas no eligieron y que siguen manteniéndolas sometidas a la tiranía masculina. Y, cuando llega la hora, las matan.
La escuela finge ignorar esta realidad, lo que no puede sorprendernos si pensamos que la capacidad formativa de la enseñanza se encuentra reducida al cero absoluto. La familia, lugar por excelencia de todas las contradicciones, nido perfecto de egoísmos, empresa en quiebra permanente, está viviendo la más grave crisis de toda su historia. Los Estados parten del exacto principio de que todos tendremos que morir y de que las mujeres no podrían ser excepción. Para algunas imaginaciones delirantes, morir a manos del marido, del novio o del amante, a tiros o a navajazos, tal vez sea la mayor prueba de amor mutuo, él matando, ella muriendo. Para las tinieblas de la mente humana todo es posible.
¿Qué hacer? Otros lo sabrán aunque no lo hayan dicho. Puesto que la delicada sociedad en que vivimos se escandalizaría con medidas de exclusión permanente para los autores de este tipo de crímenes, por lo menos que se agraven hasta el máximo las penas de prisión, excluyendo drásticamente las reducciones de pena por buen comportamiento. Por buen comportamiento, por favor, no me hagan reír.
La imagen no corresponde al artículo
domingo, 8 de marzo de 2009
Vaporwear, gallardos zapatos Lamborghini
Vaporwear. Es lo que los tecnófilos llaman la promesa de la invención que nunca se materializa. Lo que ves aquí, sin embargo, redefine este término. Vaporwear, ya que este par de bombas exóticas sólo existen como un concepto. Fueron diseñados en la computadora de Tim Coopers como un producto conceptual para Tonino Lamborghini, la empresa de diseño de productos dirigida por el hijo del famoso creador de lamborgi. El diseño está inspirado en el Lamborghini Gallardo Superleggera, incorpora fibra de carbono en los talones.
¿Somos todos marcianos?
¿Proceden nuestros primeros antepasados de Marte? Interesante idea, sin duda, donde las haya. Especialmente porque, aunque a primera vista pueda parecer una locura, podría resultar ser absolutamente cierta. O por lo menos eso es lo que piensa H. Jay Melosh, profesor de Ciencias Planetarias de la Universidad de Arizona y una de las máximas autoridades mundiales en el estudio de impactos de meteoritos contra la Tierra. Y también de la posible conexión de estas colisiones con el origen de la vida.Actualmente existen dos hipótesis que intentan explicar cómo surgieron los primeros organismos vivos en nuestro planeta. Por un lado, la “hipótesis extraterrestre”, según la cual los primeros elementos orgánicos, o incluso los primeros organismos primitivos, habrían surgido en algún otro lugar del espacio para después “colonizar” tanto el nuestro como otros mundos; y por otro, la “hipótesis terrestre” según la cual la vida habría surgido y se habría desarrollado aquí, en la Tierra.
Hoy, los esfuerzos de los biólogos que trabajan en este campo se encaminan fundamentalmente en dos direcciones: encontrar vida fuera de la Tierra, lo que sacaría a la Ciencia de la actual situación de “impasse” en la que se encuentra hoy; y explicar cuáles fueron exactamente los mecanismos que dieron como resultado la aparición de los primeros seres vivientes en nuestro planeta.
La historia de Marte es muy similar a la de nuestro propio planeta. Y se sabe que, igual que en la Tierra, allí hubo mares y océanos que, sin embargo, se perdieron por carecer el planeta de una atmósfera capaz de retener y reciclar el agua evaporada por el sol. Al ir evaporándose el agua de los mares, simplemente se fue perdiendo en el espacio. Sin embargo, resulta más que plausible pensar que, mientras esos mares existieron, llegaron a albergar alguna forma de vida orgánica. Un proceso, además, que pudo tener lugar incluso antes que en la propia Tierra, según se desprende del análisis de los datos enviados por las naves actualmente en órbita marciana y por los vehículos robotizados Spirit y Opportunity, que llevan ya cinco años “paseando” por su polvorienta y árida superficie.
Y después están los asteroides y cometas, que chocan continuamente con todos y cada uno de los mundos del Sistema Solar, salpicando sus superficies de cráteres que son visibles durante muchos millones de años. Cuando uno de estos “vagabundos espaciales” choca contra un planeta, levanta una gran nube de escombros y piedras que, a su vez, son lanzadas al espacio y pueden chocar (de hecho lo hacen) contra otros mundos del mismo sistema planetario. Aquí, en la Tierra, se han encontrado ya un buen puñado de meteoritos que han resultado ser fragmentos de suelo marciano.
“Ahora conocemos el mecanismo por el cual un gran impacto en Marte puede lanzar grandes rocas al espacio”, afirma Melosh, que añade que “tanto la teoría como los análisis directos realizados en algunas de esas rocas nos dice que microorganismos vivos podrían haber sobrevivido tanto al lanzamiento como al vacío del espacio durante periodos lo suficientemente largos como para llegar intactos hasta la superficie de nuestro planeta”.
sábado, 7 de marzo de 2009
Azimuth Twin Barrel Tourbillon
Azimuth ha desarrollado el nuevo Twin Barrel Tourbillon, que estará disponible a partir de mayo.Sin duda alguna, se trata de un extraordinario reloj con caja de titanio y se espera que cause furor, sobretodo entre los fanáticos de los coches deportivos, pues si observamos bien, su apariencia tiene las líneas de un deportivo.
Moderno, elegante y juvenil, así lo define por el prestigioso fabricante de relojes. Esperemos su próxima aparición, a
unque no se conoce su precio se estima que será bastante elevado.
Los Amos del Mundo, por Arturo Pérez-Reverte hace más de una década
Fuente: Arturo Pérez ReverteLos Amos del Mundo.
Usted no lo sabe, pero depende de ellos. Usted no los conoce ni se los cruzará en su vida, pero esos hijos de la gran puta tienen en las manos, en la agenda electrónica, en la tecla antro del computador, su futuro y el de sus hijos.
Usted no sabe qué cara tienen, pero son ellos quienes lo van a mandar al paro en nombre de un tres punto siete, o un índice de probabilidad del cero coma cero cuatro.
Usted no tiene nada que ver con esos fulanos porque es empleado de una ferretería o cajera de Pryca, y ellos estudiaron en Harvard e hicieron un máster en Tokio, o al revés, van por las mañanas a la Bolsa de Madrid o a la de Wall Street, y dicen en inglés cosas como long-term capital management , y hablan de fondos de alto riesgo, de acuerdos multilaterales de inversión y de neoliberalismo económico salvaje, como quien comenta el partido del domingo.
Usted no los conoce ni en pintura, pero esos conductores suicidas que circulan a doscientos por hora en un furgón cargado de dinero van a atropellarlo el día menos pensado, y ni siquiera le quedará el consuelo de ir en la silla de ruedas con una recortada a volarles los huevos, porque no tienen rostro público, pese a ser reputados analistas, tiburones de las finanzas, prestigiosos expertos en el dinero de otros. Tan expertos que siempre terminan por hacerlo suyo. Porque siempre ganan ellos, cuando ganan; y nunca pierden ellos, cuando pierden.
No crean riqueza, sino que especulan. Lanzan al mundo combinaciones fastuosas de economía financiera que nada tienen que ver con la economía productiva. Alzan castillos de naipes y los garantizan con espejismos y con humo, y los poderosos de la Tierra pierden el culo por darles coba y subirse al carro.
Esto no puede fallar, dicen. Aquí nadie va a perder. El riesgo es mínimo. Los avalan premios Nóbel de Economía, periodistas financieros de prestigio, grupos internacionales con siglas de reconocida solvencia.
Y entonces el presidente del banco transeuropeo tal, y el presidente de la unión de bancos helvéticos, y el capitoste del banco latinoamericano, y el consorcio euroasiático, y la madre que los parió a todos, se embarcan con alegría en la aventura, meten viruta por un tubo, y luego se sientan a esperar ese pelotazo que los va a forrar aún más a todos ellos y a sus representados.
Y en cuanto sale bien la primera operación ya están arriesgando más en la segunda, que el chollo es el chollo, e intereses de un tropecientos por ciento no se encuentran todos los días. Y aunque ese espejismo especulador nada tiene que ver con la economía real, con la vida de cada día de la gente en la calle, todo es euforia, y palmaditas en la espalda, y hasta entidades bancarias oficiales comprometen sus reservas de divisas. Y esto, señores, es Jauja.
Y de pronto resulta que no. De pronto resulta que el invento tenía sus fallos, y que lo de alto riesgo no era una frase sino exactamente eso: alto riesgo de verdad. Y entonces todo el tinglado se va a tomar por el saco. Y esos fondos especiales, peligrosos, que cada vez tienen más peso en la economía mundial, muestran su lado negro. Y entonces, ¡oh, prodigio!, mientras que los beneficios eran para los tiburones que controlaban el cotarro y para los que especulaban con dinero de otros, resulta que las pérdidas, no.
Las pérdidas, el mordisco financiero, el pago de los errores de esos pijolandios que juegan con la economía internacional como si jugaran al Monopoly, recaen directamente sobre las espaldas de todos nosotros. Entonces resulta que mientras el beneficio era privado, los errores son colectivos, y las pérdidas hay que socializarlas, acudiendo con medidas de emergencia y con fondos de salvación para evitar efectos dominó y chichis de la Bernarda..
Y esa solidaridad, imprescindible para salvar la estabilidad mundial, la paga con su pellejo, con sus ahorros, y a veces con su puesto de trabajo, Mariano Pérez Sánchez, de profesión empleado de comercio, y los millones de infelices Marianos que a lo largo y ancho del mundo se levantan cada día a las seis de la mañana para ganarse la vida.
Eso es lo que viene, me temo. Nadie perdonará un duro de la deuda externa de países pobres, pero nunca faltarán fondos para tapar agujeros de especuladores y canallas que juegan a la ruleta rusa en cabeza ajena.
Así que podemos ir amarrándonos los machos. Ése es el panorama que los amos de la economía mundial nos deparan, con el cuento de tanto neoliberalismo económico y tanta mierda, de tanta especulación y de tanta poca vergüenza.
Arturo Pérez ReverteNuevo Beetle “Blush” Edición Especial
Volkswagen of America, Inc. ha lanzado una edición especial del modelo New Beetle Cabrio, titulada “Blush”. Como su nombre indica, un interior en cuero rojo combinado con un rojo es una exclusiva para esta versión. En el exterior, ofrece una elegante pintura metálica en “Oro Blanco”. La edición “Blush” también incluye llantas de aleación de 17 pulgadas. Al igual que el New Beetle estándar la versión Blush recibe un motor de 2.5 litros que produce 150 caballos de potencia, y 170 lbs.ft. de torsión.Cuenta con una transmisión automática de Volkswagen de seis velocidades y Programa Electrónico de Estabilización. Esta edición especial y limitada tiene un precio de 26.990 $
viernes, 6 de marzo de 2009
Plutón, la atmósfera al revés
Aquí, en la Tierra, cuanto más lejos estemos de la superficie del planeta, más frío encontraremos. En concreto, seis grados menos por cada mil metros que ganemos de altura. Es la ley que regula, con distintas intensidades, el comportamiento de las atmósferas de los mundos que conocemos. Aunque no de todos...
En Plutón, en efecto, sucede exactamente lo contrario: cuanto más alto, más caliente. Y en una proporción, además, que los científicos han calculado entre tres y quince grados más de temperatura por cada kilómetro más de altitud. La diferencia entre atmósfera y superficie es tal que llega a superar los cuarenta grados, -180º en las capas superiores de la atmósfera de este "planeta enano" contra -220º en su suelo de roca y hielo.
A qué se debe este extraño comportamiento? Un grupo de astrónomos, valiéndose del VLT (Very Large Telescope) del Obhservatorio Europeo del Sur (situado en Chile) acaba de descubrir que la razón reside en una suerte de "efecto invernadero" causado por una elevada (e insospechada) concentración de metano en aquél lejanísimo mundo, cinco veces más pequeño que la Tierra y cuarenta veces más alejado del Sol.
"Con tanto metano en la atmósfera, ya queda claro por qué está tan caliente", asegura Emmanuel Lellouch, autor principal de un estudio publicado esta semana en la revista Astronomy and Astrophysics.
Se sabe desde la década de los ochenta que Plutón tiene una delgadísima y tenue atmósfera, compuesta principalmente por nitrógeno, concentraciones variables de metano y, probablemente, monóxido de carbono. Y se sabía también que, debido a su órbita extremadamente elíptica, Plutón se acerca y se aleja mucho del Sol durante los 248 años que dura su viaje completo alrededor del astro rey; y que su atmósfera se va congelando gradualmente en los periodos de alejamiento, cayendo hacia la superficie, para volver a su estado gaseoso en los periodos en los que, como ahora, vuelve a acercarse al Sol.
Lo que no se había podido hacer hasta ahora era estudiar con detalle las capas superiores de la atmósfera plutoniana, cosa que sí ha hecho el citado grupo de investigadores. Para llegar a la conclusión, además, de que el intenso frío de la superficie se debe en parte, precisamente a la acción atmosférica.
Las observaciones indican que, lejos de lo que se pensaba, el metano es el segundo gas más común de la atmósfera de Plutón. Hasta el punto de que una de cada dos moléculas medidas por los astrónomos están constituidas por este gas. "Podemos demostrar -afirma Lellouch- que estas cantidades de metano juegan un papel crucial en el proceso de calentamiento de la atmósfera y pueden explicar su elevada temperatura".
Los científicos han desarrollado dos modelos diferentes para dar una explicación satisfactoria al fenómeno: en el primero, se asume que la superficie de Plutón está cubierta por una fina capa de metano, capaz de inhibir la sublimación (la transformación en gas) del nitrógeno de la superficie. En el segundo, se considera la posibilidad de que existan grandes zonas de metano puro en la superficie plutoniana, capaces por sí solas de dar cuenta, al sublimarse a medida que el planeta enano se acerca al Sol, de la alta concentración atmosférica de este gas.
"Saber cuál de los dos modelos es el correcto requerirá más estudios de Plutón a medida que se siga acercando al Sol", asegura Lellouch. "y, por supuesto, la sonda New Horizons de la NASA despejará nuestras dudas cuando llegue hasta allí en el año 2015". Artículo original