Con tantos colores y luces parece una versión futurista del juguete Simon, pero damos fe de que realmente se trata de un reproductor musical de discos compactos. Es el modelo CD-T3000 Pro de la compañía china Shanling. Y aunque proceda del país de las imitaciones, de donde vienen la consola PolyStation o los teléfonos móviles marca Suny Ericssun, ni mucho menos es un artículo asequible. Esta especie de OVNI sonoro cuesta unos ¡12.000 dólares de aupa! El equivalente a 7.700 euros aproximadamente en nuestro país.
¿Y qué tiene este aparato para que cueste tan caro? Pues aparte de su aspecto de juguete de tómbola, el chisme lleva cuatro válvulas de amplificación y viene con dos controles remotos. Las patas están chapadas en oro, mientras que el resto está fabricado en una aleación de aluminio. Su peso es superior a los 11 kilogramos, lo que sin duda viene muy bien para inflar el precio de cara al cliente. Ya conocemos esa norma no escrita: si pesa mucho, entonces tiene que ser caro.



Este carricoche eléctrico cuenta con sólo tres ruedas y una única plaza. La carrocería es bastante pequeña, algo que agradecerás a la hora de aparcar o escabullirte de un atasco. Y aún así cuenta con un maletero suficientemente espacioso para llevar tus cosas. Pese a que puede alcanzar máximas de 120 kilómetros por hora, en carretera no llegarás muy lejos con él. La batería no tiene autonomía suficiente para cubrir distancias superiores a 50 kilómetros, lo que definitivamente limita el uso del No More Gas a travesías urbanas cortas.