

Conseguir que el levantarse temprano por la mañana no es cosa fácil. Algunos despertadores tratan de hacerlo por la vía placentera, otros como este Progression Wake Up Clock intentan suavizar el momento de despertarse de forma progresiva. Encima acompaña con unas luces y olores más atractivos al hasta ahora molesto sonido de la alarma, para que resulte aún menos traumático.
En lugar del clásico bocinazo a la hora de despertarse, este gadget se pone en funcionamiento 30 minutos antes de la hora programada. En ese momento las luces se activan, incrementando su intensidad a medida que se acerca el fatídico instante. El calor de la lámpara también aumentará poco a poco, liberando las agradables esencias olfativas que hayas escogido. Así te irás haciendo a la idea de comenzar el día sin necesidad de llevarte un susto cada mañana.
La verdad es que se trata d euna evolución del ya famoso Wake Up Light que Philips presentó hace dos años. Sólo que le han cambiado el diseño, le han puesto pilas y olores.
Fuente: AD

La Ulyses se lanzó el 6 de octubre de 1990 en dirección a Júpiter; la fuerza de gravedad del planeta gigante sacó a la nave del plano de la eclíptica, el plano sobre el que están situadas las órbitas de los planetas, y la catapulto a una órbita perpenicular que le permitía sobrevolar los polos del Sol.
La misión tenía una duración prevista de cinco años, durante los cuales realizaría una órbita completa en torno a los polos solares; sin embargo, el buen funcionamiento de la nave animó a los investigadores a alargar la misión a una segunda órbita, que posteriormente se convertiría en una tercera órbita.
La nave no ha explorado únicamente los polos solares, su órbita le ha hecho rozar los límites de la heliosfera, lo que ha permitido a la nave explorar el espacio interestelar. La Ulyses es, junto con las Voyager, las únicas naves espaciales que han logrado salir de la zona de influencia del Sol.