
Este zapato Rose 'n Roll shoe ha sido diseñado por Roger Vivier

La Universidad Complutense de Madrid, a través de un proyecto de su Facultad de Ciencias Biológicas, ofrece de forma gratuita y abierta un banco de imágenes de biología llamado Bioimágenes. Animales, plantas, hongos, algas, protistas, células, tejidos y órganos son algunas de las categorías en las que están clasificadas las fotos. Un recurso para tener muy en cuenta.
En Holanda han creado una puerta giratoria que genera energía gracias a las personas que pasan por ella.
Esta puerta energética es la puerta de entrada al Natuurcafe La Port, ubicado en la estación de trenes holandesa Driebergen-Zeist , correspondiente a la línea ferroviaria Utrecht-Arnhem.
Imagen por CleanTechnica
La puerta giratoria es la primer puerta giratoria del mundo que aprovecha la energía generada por el movimiento de la gente al pasar por ella. Esta energía es luego utilizada para alimentar el sistema de iluminación del café. ¿Cómo funciona la puerta? la energía cinética (o del movimiento) que genera la gente al pasar por la puerta alimenta un generador que suministra energía a unos supercondensadores. Estos supercondensadores almacenan la energía para abastecer el sistema de iluminación del café, conformado con lámparas LEDs ubicadas en el techo.
Si acaso la energía de la puerta no basta para mantener el encendido de la iluminación, existe un censor que automáticamente conecta el sistema de iluminación al suministro de la red eléctrica normal.
Mientras tanto un display en el interior de la estación de trenes muestra la cantidad de energía que van aportando las personas: para informar y entretener a los curiosos.
Gracias al uso de esta puerta se logra un ahorro energético de aproximadamente 4600 kW/ h cada año. ¿Nada mal, no?
La construcción y utilización de esta puerta giratoria que brinda energía forma parte de un proyecto más amplio destinado a implementar energías renovables en las estaciones de trenes holandesas.

Los medios de comunicación suelen recurrir muy frecuentemente a piscinas olímpicas para hablar de volúmenes y estadios de fútbol para hablar de superficie (sobre todo para incendios). Es una forma muy clara de hacer que el espectador/lector/oyente se imagine con más precisión la magnitud del incendio o el volumen de un vertido. Además, parece que a los periodistas les encanta utilizarlas.
Como una servidora tiende a barrer para casa, en este artículo no tomaremos como referencia las piscinas o los estadios de fútbol, nuestra medida de referencia será el ser humano. A menudo, solemos olvidarnos de la gran variedad de compuestos químicos que poseemos y de los cuales no somos conscientes, tanto de su existencia como de su cantidad y también de la capacidad para generar electricidad. Así pues, ¿qué mejor manera de saber nuestra composición química que haciendo uso de personas y de objetos conocidos? Por supuesto, todo visto desde un punto de vista didáctico. Quién al leer el artículo piense en el doctor Mengele o en procesamiento industrial de seres humanos para sacarles... que sé yo... el oro, que se lo haga mirar.
Los datos sobre la cantidad media de los elementos químicos en el ser humano están sacados de varios libros de biología, pero especialmente de "La unidad y diversidad de la vida". Tomamos como referencia el ser humano estándar, es decir, 1,70 metros de estatura y 70 kilos de peso.
¿Cuántas personas harían falta para...?