
Las tienes ordenadas por temas en su galería




El disquete es uno de esos inventos casi tan antiguos como la propia informática doméstica. A pesar de bromas como la de Internet On a Disk, apenas contaban con un Megabyte de capacidad, por lo que algo tan simple como agregar imágenes a un archivo de Word podía suponer que nos quedásemos sin espacio. Pero en su día fueron el equivalente de los actuales pendrives. Por ello, el diseñador Thomas O´Connor ha pensado en rescatar los disquetes como memorias USB para nostálgicos.
Aviso: no están a la venta. Son sólo las típicas imágenes que un diseñador decide colgar en su galería personal, para ilustrar sus ideas estrafalarias. Pero sin que sirva de precedente en este tipo de diseños, lo cierto es que sería bastante factible lanzar un producto así. No son más que carcasas de disquete recicladas, a las que se les metería un módulo de memoria flash y un cable USB para conectarse al ordenador.
Todo es apariencia externa, con algunos detalles como un par de luces para indicar cuando está conectado al ordenador y transfiriendo datos. O un soporte plegable para poder tenerlo sobre la mesa en posición vertical, aprovechando ese trocito de carcasa donde estaba el protector metálico del disco. Una curiosidad que, en unos años, podrá ser acompañada por una versión similar del Blu-ray.
Por fin una base dock para el iPod original que no consiste en añadirle unos altavoces o en el típico radio-despertador. El LBT-DJ2i de Sony es un miniequipo de sonido para utilizar con los reproductores de bolsillo de Apple. Sí, reproductores, en plural. Porque con este aparato puedes combinar dos iPods simultáneamente y organizar tus propias sesiones de mezclas, al más puro estilo disc-jockey.
El equipo pone a tu alcance todo lo necesario para convertirte en el alma de la fiesta. Tiene dos bases dock para colocar sendos iPods, pero también puedes mezclar la música recurriendo a su reproductor de CD o incluso otras fuentes a través de su puerto USB. Como toda mesa de DJ que se precie, cuenta con un regulador fader para hacer suaves transiciones entre una fuente y otra. Aparte, presenta una serie de loops y sonidos de percusión pre-programados que expandirán tu creatividad.
Seguramente te sientas orgulloso de algunas de las mezclas que consigas. Por eso el LBT-DJ2i te ofrece la posibilidad de grabar tus sesiones en formato digital directamete en un dispositivo USB, sin necesidad de utilizar el ordenador como intermediario. Lo único que echamos de menos son los controles giratorios para avanzar y retrocer en las canciones, mucho más cómodos y precisos para buscar el momento justo de cada tema musical.
Cuando no lo estés utilizando en medio de un sarao puedes activar su sintonizador de radio para escuchar tu programa favorito. Eso sí, no olvides reducir el elevado volumen que consigue con sus 450 vatios. Tan destacable potencia se reparte entre sus dos altavoces y el subwoofer, destinado a reproducir las frecuencias más graves del sonido.
Que no se diga que en esto de las bases para el iPod ya está todo visto e inventado. Pero como no todo iba a ser todo perfecto, Sony aún se reserva la información acerca de su fecha de lanzamiento y el precio definitivo del producto. Tendremos que esperar para saber cuánto cuesta convertirnos en el pinchadiscos del barrio con este LBT-DJ2i.
No te molestes en sacar la mano por la ventanilla. Comunícate con el conductor de atrás con esta mano luminosa. Se llama (cómo no) “The Hand” y la idea es instalarla en la parte trasera del coche para lanzar distintos mensajes a ese amable conductor que te acosa por detrás. Una herramienta de comunicación similar al Drivemocion, que promete mensajes igual de subliminales y polémicos.
El invento funciona con unas luces que se iluminan al pulsar el mando a distancia. En el mando hay siete botones, uno por cada “emoción” diferente y que van desde el insulto desagradable, la felicidad y hasta el símbolo de la paz o la victoria. Con todo esto, el conductor puede comunicarse con los demás coches sin la necesidad de alzar la voz, cosa que habitualmente pasa en las calles de nuestras ciudades. Eso sí, cuidado con no distraerse mucho a la hora de buscar el botón adecuado.
La mano tiene unas medidas de nueve centímetros de alto por seis de ancho, lo que la hace completamente visible a los demás. Funciona con cuatro pilas del tipo “AA” que no se incluyen en el pack. Según su fabricante, también podemos instalar la mano en cualquier ventana para que todo el mundo sepa como nos encontramos. ¡Sólo nos faltaba eso! Los que quieran, pueden adquirirlo a través de esta página al precio de 30 euros.
- Porkshanks es otro artista que se mueve en ámbitos steampunk, y es capaz de fabricar objetos con aire victoriano.
- Si quieres ordenar de forma elegante tu música por géneros musicales puedes usar estos iconos para las carpetas.



